default

Astucia política

Por: Redacción 28/06/2016

No cabe duda que el gobierno de Ricardo Martinellii debió estar proyectado por lo menos para tres quinquenios si en realidad quería ver el fruto de su trabajo de no ser así, pagaría muy caro el hecho de que otro gobierno, cualquiera que fuera, llegara al poder y descalificara sus obras, como en efecto sucede. Una de las razones es que se puso a pelear con dos partidos que se han abierto paso a punta de puño y de patadas, para lograr el poder, que mientras él los desconcertaba con sus locuras se abrió camino hacia la Presidencia y cuando reaccionaron los viejos caciques de los partidos tradicionales, activaron sus tropas de choque y le bloquearon sus futuros triunfos presidenciales, principalmente el de convertirse en el mejor dictador de América Latina, según el temor de los guachos.

Martinelli se confió mucho en su carisma y que el pueblo le sería agradecido en su oportunidad y falló, porque su propuesta no fue la mejor, aunque era la mejor. A trabajar, a trabajar, a trabajar. Las masas corren junto a la propuesta que le ofrece una vida de comodidades sin mayor compromiso que la del voto.

Es iluso pensar que es el mérito el que abre la puerta a los paraísos gubernamentales, es la parte del pastel que el pueblo espera recibir del festín electoral. No habéis oído que los políticos tradicionales llaman a su gente a una fiesta en las elecciones, y mientras se preparaba la gran caza de la alianza que tenía metida dentro de la piñata el cuco de la persecución política, según aseveran opositores enjaulados, Don Ricky se hizo de enemigos cuando escalaba la cima presidencial. ¡Te has dedicado a perseguir a tus amigos!, le gritaron una vez, por cobrar impuestos con mucho ruido. ¡Miren!, en este gobierno nadie habla de evasión fiscal y cada vez que se da una orden de proceder se habla de millones, millones y millones. ¡De dónde sale tanta plata!, diría mi amigo el francés. Don Ricky, también se echó encima a la prensa mediática e independiente, y a todas las organizaciones que se alzaron dizque contra el intento de dictadura del “tiburón blanco”.

Hoy supongo que el costo moral y económico le ha sido astronómico, que si de otra manera le hubiera soltado billete a los que lo combatían mirándole el bolsillo, otro gallo cantaría. ¡Política es política!

Ni arte ni ciencia, la historia ha demostrado que es astucia y que siempre pierden los que se comen el cuento de qué es arte y ciencia. Además, cómo se le ocurrió enemistarse con el Tribunal Electoral. Parece mentira, que a veces hay que ser como las reinas de calle arriba y de calle abajo, que para ganar, hay que dar abrazos y tirar besitos, no importa, una vez se tiene el poder en las manos, Uno se pone a leer El Príncipe, de Nicolás Maquiavelo y se dedica a gobernar. Pero la realidad es otra, sus enemigos políticos y yo no sé si personales, se han dedicado a descalificar las obras inconclusas de su gobierno.

La alianza del odio dice: que se construyeron, carreteras, metro, escuelas, cárceles, becas, y muchas otras cosas más en lugares donde no hay luz ni caminos para llegar, pero es que ustedes ahora, tienen que hacer y terminar lo que falta. La gente no se muere por falta de luz y de carretera, se muere por falta de hospitales. “Yo vi bajar de la montaña por trochas de lodo y piedras a campesinos con hijos enfermos hacia el médico del pueblo que se alumbraba con guaricha”.

Tampoco he visto en los medios decir, qué paso con los tarareados sobrecostos, he escuchado, que lo que el pueblo teme es que sentado el precedente de las descalificaciones gratuitas, los próximos gobiernos se den a la misma tarea y como en la procesión de Portobelo cada vez que demos un paso hacia adelante el revanchismo nos haga dar dos pasos hacia atrás.

Supe que Don Ernesto le tendió un puente político al CD con miras a negociar una alianza que los lleve al poder en la próxima contienda electoral. Y no hace mucho hablábamos de astucia política, he aquí un claro ejemplo de ello, se echan a un lado las discrepancias que se tengan y juntos trabajan para ganar en el 2019, a propósito 2019 es mañana, lo que significa que desde ya se deben estar haciendo los preparativos del triunfo.

 

Periodista

Edición Impresa

Viernes 24 de julio de 2026