Ataque al Palacio Presidencial
“…..la universidad no es de piedra, sino de ideas, templo donde se cultiva el espíritu; cuna de la libertad, el derecho y la justicia….” Fructuoso.
La acción insurreccional del ataque comando al Palacio Presidencial, en La Habana, el 13 de marzo de 1957 (conmemorado ayer), fue el resultado de más de cinco años de luchas y enfrentamientos del estudiantado cubano al dictador Fulgencio Batista.
El Vicesecretario General del Directorio Revolucionario, Fructuoso Rodríguez, y Vicepresidente primero de la FEU (Federación Estudiantil Universitaria) fue el Lugarteniente de José Antonio Echeverría, comandante en jefe, de aquél intento incomparable. Poco más de un mes de aquella hazaña, vísperas de su asesinato en Humbolt 7, Fructuoso escribió su testamento político al Consejo Universitario: “el 13 de marzo antes de la caída de José Antonio Echeverría, treinta compañeros revolucionarios, hicimos juramento de que no bajaríamos las armas en la lucha establecida hasta triunfar con nuestros ideales o caer definitivamente llenos de gloria a preferir viviendo llenos de vergüenza... ¿puede acaso ser más importante que se empobrezca nuestra economía por la deserción de los busca-títulos a la práctica de las ideas y de los conceptos aprendidos en nuestras aulas?... lo que importa es la universidad que de veras sea una promesa de esperanza para su pueblo, lo que importa es la universidad que haga hombres antes de médicos, ingenieros o abogados, que hayan mil universidades ajenas a la Patria, no importa, pero lo que si importa es que la nuestra, la del pueblo, la de Mella, Trejo, la de Ramiro Valdés Daussá y José Antonio Echeverría, siga demostrando que no es de piedra, porque sangra, que no es ajena porque siente el dolor de sus hijos, que no se abre porque en este momento crucial aspira a que sus bicentenarias puertas se abran cuando la libertad engalanada aparezca en el pórtico de la República..”
