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Atención: próximo presidente de la República

Por: Redacción 28/04/2014

* Pedagogo, escritor, diplomático.

El próximo domingo, 4 de mayo, es la fecha fijada por el supremo Tribunal Electoral para la realización de las elecciones nacionales, con el fin de elegir al presidente y vicepresidente de la República, los diputados a la Asamblea Nacional, los alcaldes municipales y los representantes de corregimientos en todo el territorio nacional para el periodo constitucional 2014-2019. Esta vez, el tiempo tomado en el desarrollo de las actividades proselitistas ha sido el más largo, y la campaña ha sido la más intensa y costosa de las que se han llevado a cabo en el decurso de nuestra vida republicana.

La percepción dominante de la ciudadanía panameña referente a las características que debe reunir el próximo presidente de la República, para el periodo constitucional 2014-2019, se pudieran resumir de la siguiente manera: un ciudadano que asuma como jefe de Estado, con amplias facultades de conducción, con la compleja misión de encaminar el Ejecutivo en una dirección clara y productiva, con la que, en lo posible, no hayan zonas de indefinición o de conflicto interno. El pueblo panameño percibe y reclama un hombre de acción, que entienda que la tarea de gobernar implica fijar prioridades, actuar con realismo, anticiparse a los conflictos, tomar posición frente a los problemas, “cumplir y hacer cumplir la Constitución Nacional y las leyes de la República”.

EL PUEBLO PANAMEÑO PERCIBE Y RECLAMA UN HOMBRE DE ACCIÓN, QUE ENTIENDA QUE LA TAREA DE GOBERNAR IMPLICA FIJAR PRIORIDADES, ACTUAR CON REALISMO, ANTICIPARSE A LOS CONFLICTOS...

En el proceso de la gestión gubernamental siempre surgen imprevistos y emergencias, pero lo que importa es el criterio con que se enfrenten las dificultades y la voluntad de encontrarles la mejor solución posible. Es determinante el sentido de orientación. Hay que aprovechar la capacidad instalada del Estado, para lo cual los ministros, los directores de entidades autónomas y semiautónomas, jefes de servicio tienen que combatir la inercia del burocratismo.

El presidente 2014-2019 debe saber que todo dependerá de la calidad de las decisiones que se tomen oportunamente, y de la efectividad con que las mismas resguarden el interés nacional, lo cual no libera a quienes las adopten de pedir consejos a los expertos. Debe entender, igualmente, que el ejercicio del poder exige la integración de todos los factores, incluyendo, por cierto, al conocimiento calificado.

EL PUEBLO PERCIBE Y RECLAMA UN HOMBRE DE ACCIÓN, QUE ENTIENDA QUE LA TAREA DE GOBERNAR IMPLICA FIJAR PRIORIDADES, ACTUAR CON REALISMO, ANTICIPARSE A LOS CONFLICTOS, TOMAR POSICIÓN FRENTE A LOS PROBLEMAS, “CUMPLIR Y HACER CUMPLIR LA CONSTITUCIÓN NACIONAL Y LAS LEYES...”.

El presidente 2014-2019 debe hacer suyas la práctica de la ética y la responsabilidad política. Esa práctica que guía nuestros actos y nos permite ser justos y virtuosos e ir más allá de nuestras legítimas motivaciones para salvaguardar el bien común. Cuando se habla de ética, debe hacerse con responsabilidad, ser de una sola línea. Siempre se debe saber defender a quienes sufren la desigualdad, no realizar fogosos discursos para lo que conviene y el resto dejarlo en el olvido. ¡No, así no se hace política! Además, hacer política requiere mirar al futuro de Panamá en todos sus aspectos.

A nuestro juicio, el verdadero realismo de la tarea de gobernar consiste en darse cuenta de que gobernar es, ante todo, operar sobre los sentimientos de los ciudadanos. En ellos está el instrumento de la acción política. Hay en Panamá un enorme hartazgo de nimiedad, de pequeñez, de lacería aldeana. Anhelamos todos y todas que se nos ofrezca algún propósito serio y grande, cuya magnificencia sugestiva nos arrastre a un régimen de vida más activo, más generoso y más noble. Quien triunfe debe representar una fuerza cohesionada y confiable, con sentido autocrítico y capacidad de renovación ¡He aquí que la hora ha llegado, la hora para lo serio y lo grande! El domingo 4 de mayo tiene un significado histórico, porque nos convoca a todos los ciudadanos (hombres y mujeres) panameños a otra cita con la patria.

La primera gran cita con la patria, se realizó hace 61 años (en 1953, durante la administración del presidente José Antonio Remón Cantera), para despedir a los negociadores panameños que habrían de viajar a Washington, Estados Unidos de América, para concertar con los representantes estadounidenses un nuevo tratado del Canal de Panamá. Era un nuevo esfuerzo en la lucha permanente por recuperar nuestra soberanía en la Zona del Canal. El lema panameño de entonces era: “Ni millones ni limosnas, queremos justicia”.

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Viernes 7 de agosto de 2026