Aumento de salario mínimo, ¿solución o paliativo?
Estoy seguro de que la mayoría de los panameños están muy animados en que se aplique un nuevo aumento de salario mínimo, justo en estos momentos cuando la plata no alcanza para sufragar los gastos y múltiples compromisos familiares. Para el próximo año, quizás alcance menos. El último ajuste salarial aprobado fue en el 2015 y su ejecución en enero de 2016. Nuevamente les toca a los comisionados de los distintos sectores de la sociedad, analizar este tema que por la diversidad de intereses económicos que precisamente estos sectores tienen, sin lugar a dudas traerá como consecuencia controversias en la mesa de la Comisión de Salario Mínimo.
Es necesario recordar el entusiasmo y la expectativa que, en enero del pasado año, los más de 350 mil panameños trabajadores tenían al recibir un billete adicional en sus quincenas. Sin embargo, lo que muchos no pensaron es que la aplicación de un ajuste salarial traería como consecuencia una serie de despidos en algunas empresas que, por su condición y estructura económica, no aguantaban aplicar un aumento de salario a sus empleados. Otro aspecto que debemos evaluar es la actitud asumida por los supermercados, principales suplidores de los productos de la canasta básica familiar, que no dudaron en aumentar el precio de los productos y alimentos. De esta manera se cargó al consumidor, el aumento de salario de sus trabajadores. Eso sin mencionar que también liquidaron a muchos de ellos.
No quiero dejar en el ambiente el pensamiento equívoco de que estoy en contra de un aumento de salario. Todo lo contrario, creo que es justo y necesario. Lo que pretendo es dejar claro que, si los sectores de la sociedad panameña y los representantes gubernamentales y sindicatos encargados del diálogo no analizan estos puntos, de tal manera que se desarrollen las estrategias necesarias para evitar: despidos masivos, aumento de la canasta básica, cierre de empresas, entre otras consecuencias; entonces, poco es lo que se ayuda al trabajador panameño si de eso se trata.
Tengo que reconocer que muchas son las acciones que los grupos sindicales y otros organismos han liderado para lograr sus objetivos a favor de los trabajadores panameños. Por otra parte, el ministro de Trabajo, Ernesto Carles, dijo que "se siente optimista y confía en el espíritu constructivo de los comisionados y del respaldo de los distintos sectores de la sociedad para generar resultados positivos".
No tengo dudas de que el mensaje es claro. Pero, ¿será cierto que existe un "espíritu constructivo" en la mesa de consultas? Sinceramente espero ver resultados reales, oportunos y sabios. Además, es fundamental que los sectores involucrados, en especial los empresarios, sepan que no se trata de aumentar el salario para después despedir o aumentar los precios de los productos y alimentos que ese mismo trabajador consume. Está de más señalar que los miembros de la comisión son los que deciden el futuro de muchos trabajadores panameños.
Periodista