default

Autoimpugnación

Por: Redacción 16/01/2015

Los magistrados del Tribunal Electoral pusieron el último clavo del ataúd de la parcialidad política. Rechazaron las impugnaciones de los diputados de Cambio Democrático a las escandalosas victorias de los candidatos derrotados del PRD y el panameñismo, con el mismo entusiasmo que antes ampararon impugnaciones gobiernistas. Un resultado previsible, después de los premios otorgados por el gobierno a dos de los magistrados. Los impugnantes confiaron en que la acumulación de las pruebas del uso de recursos públicos y de la alianza interpartidaria reñida con el Código Electoral iban a abrumar a los magistrados a cargo de su resolución. Pero el peso revelador del plan varelista para minimizar la presencia legislativa de Cambio Democrático se cumplió al pie de la letra. Está en marcha una estrategia general de arrinconamiento y persecución de los que, ya sea en el Órgano Ejecutivo, ya sea en la Asamblea, actuaron en representación del gobierno anterior. Se ha solicitado el levantamiento del fuero electoral de los diputados reelectos para que rindan cuenta de partidas circuitales, exigencia que podría desembocar en una hecatombe inconstitucional para eliminar la oposición en la Asamblea y que solo permanezcan los que siguen instrucciones de las Garzas. Sospechosamente, los diputados del panameñismo y el PRD se apresuraron a mostrar disposición para el levantamiento del fuero electoral. Claro, la movida no es contra ellos. Pero si se pusieran valientes, se cerrarían las puertas del local con doble candado y se nos gobernaría con decretos leyes.

Esto sería innecesario, en rigor, puesto que el gobierno controla los poderes públicos. Después de las impugnaciones con las que el TE autodescalifica, marcharán ordenadamente en fila con los pelotones de los organismos domesticados. El Tribunal Electoral ha sentado jurisprudencia: hay dos clases de impugnaciones : las que favorecen al gobierno, y las que no lo favorecen porque provienen de la oposición.

Los recursos de los impugnantes de las filas cada vez más amenazadas de Cambio Democrático serán archivados hasta que cambien las cosas y se transformen en pruebas del doble juego. Desde ahora la incredulidad de los electores se proyecta a próximos comicios. ¿Cómo se podrá garantizar la imparcialidad del TE en la convocatoria de la asamblea paralela, luego de estas irrisorias decisiones? Bajo estas deprimentes condiciones, las elecciones de los futuros constituyentes asemejarían a las asambleas a dedo de corregidores de la dictadura torrijista. Los asesores perredistas tienen maestrías y doctorados en la nigromancia electoral. Los panameñistas son aprendices, aunque están aprendiendo muy rápido. La degradación del sistema democrático se desarrolla a velocidad supersónica. Nadie o muy pocos miembros del anterior gobierno se escaparán de la ofensiva de los fiscales auxiliares que están ganando méritos para ganar la titularidad porque los fiscales titulares ya empezaron a renunciar. No desean tener parte en las persecuciones de medianoche y en las prisiones preventivas que no rigen en sanciones menores de cuatro años. El habeas corpus es una exagerada pretensión de los perseguidos por la máquina de pinchazos telefónicos que no encuentran los diligentes fiscales anticorrupción. Sin embargo, la larga lista de los pinchados supera a los condenados por el tribunal de la inquisición. En un país donde los bochinches superan a cualquier revelación por pinchazos los destapes de faldas, negociados y arreglos políticos bajo la mesa, esa clase de maquinaria resulta innecesaria.

Edición Impresa

Miércoles 5 de agosto de 2026