Avance hacia el progreso
Podemos decir que la VII Cumbre de Presidentes realizada en Panamá será un importante impulso para el desarrollo de América Latina y el Caribe. En lo económico, considero que la concertación entre el sector público y privado de los países es la base del crecimiento sostenible.
Las inversiones extranjeras son bienvenidas y necesarias, acuerdos, empresas mixtas, convenios de cooperación.
Las inversiones en educación e infraestructura deben ser prioritarias.
Reafirmó la necesidad de la integración económica y energética, y de la cooperación y solidaridad.
En lo político, Estados Unidos expresó su compromiso de construir una nueva era de relaciones y cooperación con aliados en plena igualdad, en base a intereses comunes y respeto mutuo.
Se consideró la participación cubana como un activo actor geopolítico en los tiempos por venir.
Se proclamó la democracia como el régimen idóneo para garantizar el desarrollo y crear un marco institucional para el desarrollo sustentable.
La concentración de bloques regionales se presentó como una vía idónea para la política internacional.
Erradicación de la corrupción y respeto a los derechos humanos.
En lo social, se seguirá profundizando en la lucha contra la pobreza y por la equidad.
Se dio nuevo impulso a la innovación y a la participación y crecimiento de la clase media.
Muchas ideas son aún propósitos, pero el entorno presente en los debates y discusiones indica que se está creando un marco de acciones que sin duda, en la medida en que los países lo implementen, se logren avances y progresos, aprovechamiento de las capacidades propias, diversidad energética, estrategias sólidas y gobiernos con programas coherentes, debe ser el complemento necesario para el progreso.
Por supuesto que en todo esto se debe considerar la diversidad y el grado de pertenencia a los procesos globalizadores, así como las tradiciones culturales y el acercamiento histórico de las naciones.
Es de destacar que solo en contadas intervenciones no predominó la retórica y el lenguaje altisonante, por el contrario, este último fue sustituido por la reflexión y la sensatez para valorar la fuerza propia de cada nación.