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Avance sólido


REDACCION / PANAMA AMERICA

Los trabajos de ampliación del Canal de Panamá son históricos. La megaobra es seguida de cerca por las principales economías del mundo porque del éxito de este proyecto depende gran parte del comercio mundial.

Los consorcios que desarrollan la obra están comprometidos en cumplir con sus contratos, es más, existen algunas cláusulas que bonifican si los trabajos son entregados antes de las fechas pactadas en los acuerdos. En la industria marítima, cada día representa miles de dólares y el tiempo vale oro.

Si los contratistas no cumplen con el calendario establecido previamente, pueden enfrentar penalizaciones y eso tendría un efecto negativo sobre las ganancias de esas compañías.

Grupo Unidos por el Canal ha presentado un reclamo que supera los 500 millones de dólares, argumentando que no lograron iniciar con el vaciado de concreto en los tiempos indicados por diferencias con la Autoridad del Canal de Panamá con respecto a la calidad.

La realidad es que la ACP ha sido un modelo en lo relacionado a proyectos y el seguimiento de los mismos. Cada una de las exigencias técnicas y de calidad están consignadas en los contratos, por lo que se tienen que cumplir al pie de la letra.

No se trata de cualquier obra y es comprensible la postura de la ACP en este caso. La calidad de los materiales debe ser excepcional y, si no cumplen, deben asumir las consecuencias.

Aunque serán los árbitros internacionales los que resolverán este reclamo, no quedan dudas de los controles de fiscalización de la ACP.

Las nuevas esclusas le abrirán las oportunidades de desarrollo a Panamá y serán la opción más rentable para los países que mueven su mercadería de un océano a otro.