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Barack Obama dubitativo

Por: Redacción 30/03/2015

El diálogo en la Cumbre de las Américas, que podrá celebrarse en Panamá entre el 10 y 11 de abril, es una ocasión extraordinaria que brinda la oportunidad de estrechar relaciones entre naciones del continente americano, en vivo, con los respectivos gobernantes.

Barack Obama pareciera dubitativo, mientras se acerca a Cuba e intenta restablecer relaciones diplomáticas y modificar el tema del bloqueo económico, incluso lograr el propósito en el congreso. Casi al unísono, intenta ejecutar su política totalmente injerencista contra Venezuela.

El área latinoamericana y del Caribe rechaza aquellos propósitos contra la patria de Simón Bolívar. Sin entrar en mayores detalles, resulta totalmente incoherente esta realidad.

Dónde puede estar la confusión de Obama, si esta puede ser la interpretación más aceptable.

El Departamento de Estado, que tradicionalmente ha ejercido una influencia permanente en la OEA, siempre se opuso a la participación de Cuba en las Cumbres de las Américas.

Panamá, país anfitrión, en uso de la soberanía, y en la condición de país bolivariano, invitó a Cuba; y el resto de los países latinoamericanos y del Caribe anunciaron su presencia bajo la condición de respetar e integrar a Cuba en el cónclave. Venezuela ha recibido la misma solidaridad.

No se trata de un asunto numerario, sino de soberanía y autodeterminación, en ambos casos. ¿Cuál sería la confusión?

La reciente manifestación del jefe de Estado norteamericano ha sido rechazada por unanimidad.

Es posible ignorar en el contexto internacional a la Celac, mecanismo intergubernamental de diálogo y concertación política que reúne de forma permanente los 33 países de América Latina y el Caribe, que constituyen un espacio para hacer frente al desafío común, proclamando América Latina y el Caribe como una zona de paz.

¿Acaso nuestro continente al sur de México y en el Caribe, intervienen en los asuntos internos de otras naciones?

Desde la colonización, casi hasta nuestros días, hemos sufrido intervenciones, como nos ha ocurrido en numerosas ocasiones en Panamá, y el resto de los países miembros de Celac. Estas son las raíces de la organización de nuestros pueblos hermanos.

No es el caso entrar en relatos, la historia es imborrable.

Iniciamos otro siglo con nuevas luces y las guías que nos dejaron Bolívar, San Martín, Martí, Morazán, Sandino, Victoriano, y tantos otros próceres en nuestras tierras, en cada una de nuestras naciones.

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Viernes 31 de julio de 2026

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