Barack Obama y el Congreso
La cámara de representantes del Congreso estadounidense continúa en manos republicanas, y los proyectos del presidente Barack Obama no se materializan. Desde el tema de los impuestos, las prestaciones sociales, inmigración, la cárcel de Guantánamo, por mencionar los más actuales no encuentran la aprobación cameral.
En este último periodo en la Casa Blanca, no solo se juzga la gestión presidencial, sino también el futuro del Partido Demócrata para las elecciones venideras. Al electorado no importa tanto el porqué, los resultados esperados en el país son los que cuentan fundamentalmente.
La política interna depende en gran medida de las relaciones en el exterior, los debates periodísticos también inciden en el punto controvertido.
El despliegue militar en ultramar continúa en el Medio Oriente y Asia, básicamente. El comportamiento de los uniformados exige revisión y sanción del comandante en jefe de las fuerzas armadas. Por mientras, sus aliados abandonan gradualmente sus compromisos. La única solución realista es la modificación de la estrategia.
El control del presupuesto gubernamental es relativo, y la búsqueda congresional no avanza. Los ataques terroristas continúan, ahora en la ciudad de Boston. Los cuerpos de inteligencia militar están imposibilitados en la previsión.
El New York Times, y otras personalidades políticas, intelectuales y activistas sociales son voceros de la problemática de la nación. No estamos escribiendo sin la debida información y sustentación. El político demócrata que se perfilaba como un reformador, capaz de mejorar el llamado sueño americano, no ha logrado sus propósitos básicos, todavía intenta, pero los acontecimientos no lo acompañan.
Las Trece Colonias que se expandieron hacia el oeste y sur, ampliando las fronteras, forjaron un sueño, pero así mismo entraron en un laberinto. Pareciera verse apagando la antorcha de la estatua de la libertad, donación de Francia. Los sueños vuelan en otras direcciones, como puede ser Panamá, con su nuevo Canal y su exponencial desarrollo, y tantas otras latitudes latinoamericanas. Quizás la estatua de la Libertad lejos, de Bedloe, en cualquier otro continente, u otro sitio, dejemos correr el tiempo.