¡Basta ya!
Se hace necesario que, lo antes posible, el leonino contrato de depósito de fondos del Seguro Social con el Banco Nacional de Panamá en virtud del cual millones de dólares pasan a los fondos del banco para recibir vulgar migaja de intereses por ellos, pase a mejor vida.
Si la idea fue la de fortalecer con dichos fondos las finanzas del banco en aquellos momentos, tenemos que admitir que ya está lo suficientemente fortalecido.
Si la situación persiste, se estará lesionando los intereses de los propietarios de ese dinero que son los asegurados.
No perdamos de vista que si el Seguro Social abre un concurso para que los bancos locales manifiesten a qué tasas de interés pagarían dichos depósitos, la CSS recibiría una apreciable inyección económica que podría ser de considerable utilidad para ofrecerle aumentos a los jubilados.
En consecuencia, es de desear que las diferentes asociaciones de jubilados, y para beneficio de los jubilados en general, designen a un representante para dialogar con la dirección de la entidad y que lo hagan sin esgrimir las disociadoras espadas de las exigencias y las amenazas.
