default

Basura y política


El problema ya es insoportable y en su causa parecen mezclarse incapacidad administrativa y contradicciones políticas. Al final de su primer año de gobierno, el presidente Ricardo Martinelli hizo pública su insatisfacción con la forma como se han llevado adelante los temas municipales, el de la basura entre ellos, y sólo el respaldo del co-gobernante partido panameñista mantuvo en su cargo al alcalde Bosco Vallarino, quien por estos días ha estrenado nuevo grupo administrativo. Pero ¿hasta dónde estira el apoyo político? Lo que la comunidad exige es la solución a la acumulación de desperdicios y el olor nauseabundo que deja en ciertos puntos de la Ciudad. Podrán ser innegables las herencias perjudiciales de la administración anterior, incluso la necesidad de denunciarlas y sancionarlas, si es que son como dice la actual vocería alcaldicia, pero nada de eso resuelve ni justifica esa especie de desamparo en que ha quedado la Ciudad, mientras que el alcalde busca figuras capaces, o los partidos gobernantes se ponen de acuerdo en cuanto a la retención de sus espacios. Nada de ornato ni de pintura, nada de aseo, y lo poco que se ve es más parte de la iniciativa particular de los ciudadanos que resultado de estrategias definidas. Por si no lo sabe la Alcaldía, en la Ciudad de Panamá existen organizaciones cívicas, culturales y de todo tipo que podrían ir en su auxilio con iniciativas y propuestas, que cubran los déficits que han hecho de 2009-2010, un año perdido para la municipalidad capitalina.