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Bochornoso


Lo que sucedió ayer en las gradas de la Asamblea Nacional no se puede volver a repetir. El pueblo enfrentado a golpes por una iniciativa que busca darle facultades a la Sala Quinta de la Corte Suprema de Justicia.

Un tema tan delicado como justicia, manejado de forma política por las diferentes bancadas de la Asamblea Nacional. Desde la semana pasada, los propios diputados utilizaron el pleno para lanzarse insultos y amenazas frente a todos los ciudadanos.

Todo el fin de semana ambos bandos estuvieron convocando a la sociedad civil a participar de protestas dentro de las instalaciones de la Asamblea Nacional. Los ánimos se caldearon al calor de los mensajes políticos de oficialistas y opositores.

En esas gradas había personas que ni siquiera sabían porque estaban allí, solo tenían que hablar a favor o en contra. En nada beneficia a los intereses del país esta clase de trifulcas donde todos pierden.

La clase política debe elevar el tono de sus discursos y debatir con argumentos, pero sobre todo con respeto a la contraparte.

Nadie puede aprobar enfrentamientos a golpes por un proyecto de ley relacionado con la justicia.

La seguridad de la Asamblea Nacional de Diputados no pudo controlar la situación que se registró ayer, y así quedó evidenciado cuando los golpes prevalecieron por encima de la razón. Si los diputados no dan el ejemplo al momento de debatir y recurren a la confrontación no pueden hablar de paz.

El diálogo siempre es la mejor alternativa para solucionar los problemas y lograr consensos, dejando a un lado los intereses partidistas y personales. La justicia es pieza clave de la democracia y todos los panameños debemos apostar por mejorarla.