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Bosques, clima y sociedad

Por: Redacción 21/03/2014

Ingeniero forestal, coordinador del Proyecto REDD

A partir de 1995, las Naciones Unidas se han reunido año tras año en la Conferencia de las Partes, dentro del Marco de la Convención de Cambio Climático, para discutir y establecer acuerdos sobre las medidas por tomar en los diversos sectores para mitigar por un lado y adaptarnos por el otro al aumento de temperatura global que experimenta el planeta, debido a las emisiones de gases de efecto invernadero.

LA INICIATIVA REDD+ PANAMÁ TRABAJA EN ATENCIÓN A LA INFORMACIÓN HISTÓRICA DEL COMPORTAMIENTO DE LA COBERTURA BOSCOSA, PARA LA CONSTRUCCIÓN DE ESCENARIOS QUE PERMITAN INTEGRAR, MEDIANTE MÉTODOS PARTICIPATIVOS, LAS ÁREAS QUE SE IDENTIFIQUEN COMO PRIORITARIAS SEGÚN SU RIESGO...

Estas emisiones se generan debido a los sistemas de producción y hábitos de consumo del ser humano, circunstancia que trae como consecuencia la alteración de la composición, estructura y funcionamiento de los ecosistemas, al cambiar las existencias de los recursos naturales contenidos en ellos.

Dentro de este contexto, surge en 2006 el Informe Stern, sobre la economía del cambio climático, publicado por el Reino Unido, en el que se enfatiza la reducción de la deforestación como uno de los cuatro elementos claves a ser tomados en consideración por la comunidad internacional para enfrentar estos fenómenos climáticos.

Evitar la deforestación y la degradación forestal, cada día toma mayor importancia a escala internacional, al punto que las Naciones Unidas impulsan en todo el mundo el mecanismo de Reducción de Emisiones de gases de efecto invernadero producto de la Deforestación y Degradación de bosques, conocido como REDD+, mediante el Programa ONU REDD.

Este mecanismo contempla además la incorporación del manejo forestal sostenible, con la finalidad de garantizar la existencia de carbono en los bosques locales y a la vez lograr su aumento, a través del manejo de los bosques para adecuar su estructura y composición e incrementar su crecimiento en volumen.

En Panamá, la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), con la cooperación del Programa ONU REDD, lleva adelante la iniciativa REDD+ Panamá, con la finalidad de consensuar con los diversos actores de la sociedad, en particular aquellos que dependen de los bosques, una Estrategia Nacional para la Reducción de Emisiones producto de la Deforestación y Degradación de los bosques, acorde con la realidad nacional.

Mediante esta estrategia se espera impulsar proyectos REDD+ que incorporen a los habitantes de las áreas con bosques y en las cercanías de estos, para la obtención de los beneficios generados mediante créditos de carbono, producto de la conservación del paisaje y el aprovechamiento sostenible de los bienes y servicios de los ecosistemas forestales.

De esta manera, se espera contribuir con la reducción de la pobreza al desarrollo forestal nacional, la salud de los bosques del país y, a mantener y aumentar las reservas de carbono.

La iniciativa REDD+ Panamá, trabaja en atención a la información histórica del comportamiento de la cobertura boscosa, para la construcción de escenarios que permitan integrar, mediante métodos participativos, las áreas que se identifiquen como prioritarias según su riesgo de deforestación, para dar inicio a la estrategia REDD+ de Panamá.

Esta estrategia considerará opciones de implementación de proyectos que tengan como norte la valoración de los bosques mediante la gestión forestal sostenible y la incorporación a la economía nacional de las tierras degradadas mediante su recuperación con programas de restauración de suelos y sistemas de producción sostenibles, que incluyan las cuencas hidrográficas como unidad territorial de planificación y ejecución de estas acciones, e incorporen a los habitantes de estos territorios.

Considerando que el sector forestal tiene menos influencia en los tomadores de decisiones sobre el manejo del paisaje que otros sectores, nos enfrentamos a un gran reto para lograr que las acciones que formen parte de la estrategia se constituyan en agenda de Estado y que las administraciones las incluyan en los planes de desarrollo nacional.

Al considerar la función múltiple de los ecosistemas forestales y la vulnerabilidad de las cuencas hidrográficas y su población, frente a los impactos del cambio climático, nos encontramos con una realidad que tenemos que enfrentar: reducir la huella de carbono que producimos, para neutralizar las emisiones del país, incluyendo las generadas en nuestras casas, empresas e instituciones, sin afectar de manera sensible el porvenir y bienestar de la sociedad.

 

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