Buena apuesta
Las opciones de los panameños para adquirir una vivienda son cada vez más limitadas por los altos precios que oferta el mercado inmobiliario.
Los empresas constructoras argumentan que los costos de materiales de construcción y otros factores relacionados con los precios de las tierras influyen directamente en este proceso.
En el centro de la ciudad es imposible para una familia obtener una casa o un apartamento. El metraje es cada vez menor y los precios más altos. La ley de intereses preferenciales es una alternativa para miles de panameños que buscan invertir en su vivienda, pero es una cruda realidad que los rangos actuales ni se acercan a los precios del mercado.
Los compradores deben aplicar para proyectos en las afueras de la ciudad, tanto para Panamá este como Panamá oeste, para poder aprovechar los beneficios que ofrece esta ley.
El auge del sector inmobiliario también llevó a muchos constructores a enfocarse en un segmento con ingresos altos, sobre todo inversionistas extranjeros y jubilados estadounidenses.
Elevar hasta los 120 mil dólares el límite para aplicar el interés preferencial es positivo para el país y para el mercado inmobiliario. En los últimos meses, se había experimentado un bajón en la ventas de casas y apartamentos, en parte por lo precios.
De aprobarse el nuevo rango para esta ley, los bancos podrán mejorar sus tasas de intereses y darles más opciones a los compradores.
Al igual, se incentiva que las personas que alquilan decidan adquirir su vivienda propia.
Toda iniciativa que beneficie a los ciudadanos y que ayude a mejorar su calidad de vida es un gran avance en un país como Panamá. Reducir el déficit habitacional es indispensable para el país.
