Bufonadas trágicas
La Real Academia de la Lengua tiene como acepción del término bufonada: “dicho o hecho propio de bufón”. Del bufón dice: “Personaje cómico encargado de divertir a reyes y cortesanos con chocarrerías y gestos”. Agrega otra: “Truhan, que se ocupa en hacer reír” ¿Qué es un truhan? Nada menos que: “una persona sin vergüenza, que vive de engaños y estafas”. En el interior a estas personas las llaman “trujanos” que significa pícaros, bandidos, sinvergüenzas.
Desde ya me disculpo por aparecer tan académico en este trabajo, no es mi propósito, pero es que no tengo otra alternativa. No quiero ser pedante, empero tampoco quiero que me tomen de tonto.
Es el caso de un joven que iba a dar el salto de un partido hacia otro, y que según él, lo hacía por promesas de pagos y puestos en una institución del Estado. El asunto se estaba tramitando al estilo panameño, con mucho ruido, propaganda, banderas y personajes; a la hora de firmar el gran salto, el joven volteó la paila de agua casi congelada y lo que resultó fue una denuncia de compra de conciencia e inmediata declaración de amor, lealtad y fidelidad, a la manera de los amantes pillados en el momento de cometer la traición conyugal. Resultado: asombro, desconcierto, ridiculez y memez. Lo peor vino después ante las cámaras, ávidas de estas cosas, las declaraciones de las partes involucradas; más memeces.
Estos sucesos fueron tomados con risas y burlas que demuestran la baja calidad de las evaluaciones políticas y la ausencia total de un pensamiento crítico de los medios y de nuestra sociedad en general. Los calificativos más fuertes que percibí fueron: la política es asquerosa, como si ella tuviera la culpa y no los políticos que hacen las asquerosidades. No se analizaron estas actuaciones tan comunes en nuestro medio y tan poco edificantes. Más pena da que los involucrados son políticos muy jóvenes que nos ponen a dudar de los posibles futuros mandatarios del país. Esta es la misma gente que, pasados algunos años, siguen trabajando en la política y cuando les enrostran estas vergonzosas situaciones, que en este caso solo fue una bufonada, saltan gritando: “me están persiguiendo políticamente”, “es campaña sucia”, como aseguran algunos ya veteranos con “oscuros pasados”.
¿Qué ha hecho la Comisión del Pacto Ético?: ¿reírse de las ocurrencias de unos muchachos? O ¿llorar por estos acontecimientos de quienes pretenden dirigir el país? Juegavivo que falló, pero eso no importa, así somos los panameños, ¿verdad?
Por otro lado, nos hemos encontrado con unos bellacos internacionales que vieron en los panameños a unos pendejos fáciles de embobar, sobre todo en tiempos de política porque esa es una diversión que nos distrae de cualquier otra cosa y quisieron armarnos una grande.
Bellaco según la Real Academia Española (RAE) significa: Malo, pícaro, ruin, astuto, sagaz.
¿Qué significa pendejo?
1. Pelo que nace en el pubis y en las ingles.
2. Hombre cobarde y pusilánime.
3. Hombre tonto, estúpido.
4. Persona de vida irregular y desordenada.
Advierto, debemos descartar la acepción número 1 por obvia, luego: ¿debemos aceptar las otras como un entimema?
Pienso que los asesores locales que aconsejaron a estos contratistas les recomendaron hacer las ofertas más bajas posibles porque a los panameños no les gusta perder el tiempo en discusiones de ese tipo, por lo que llegado el momento y visto que no se podrá terminar la obra como se había previsto, les harían las adendas correspondientes, como de costumbre, pero algo no funcionó y les salió el tiro por la culata, se les formó un alboroto. Espero que este “affaire español” no se convierta en otro “affaire francés”. Deberá llamarse para aclarar las cosas al expresidente Martín Torrijos y al exadministrador del Canal, Alemán Zubieta. Otro juegavivo follado.
Afortunadamente no todo es trampa. En la siempre amable ciudad de Las Tablas hubo un desfile que opacó todo lo malo que querían los juegavivos que sucediera. Me refiero al desfile de polleras que se realizó por sus calles, donde se pudo apreciar cantidad enorme de mujeres bonitas de todas las edades, luciendo las hermosas polleras y montunas, además cantidad de mujeres bonitas de todas la edades que no estaban ataviadas con polleras, que lograron alegrar los corazones de quienes estábamos observando el evento.
Gracias, diputado Tito Afú, por ser el mayor propulsor y organizador de ese hermoso espectáculo y le digo, como diría Generosa Batista, del alegre programa “Mucha Noche”, con la distancia y el respeto debido: “Mi golososina bella: Belleza”.