'Bullying'? sus causas neuropsicológicas
En otra época, en Panamá, le llamábamos "conguear". Las causas pueden ser culturales, sociales, familiares o neuropsicológicas. Cuando varias de estas condiciones se juntan, generan malestar en las personas, haciéndolas irritables. Este fenómeno toma diferentes formas y proporciones hasta llegar a la violencia criminal.
Las causas neuropsicológicas pueden ser varias. En su mayoría están escondidas en las deficiencias y cuidados del desarrollo (motriz, visual o auditivo, principalmente). El niño no podrá desenvolverse como los demás y esto lo pone en situación de inseguridad y vulnerabilidad. Reaccionará a su propio malestar según su personalidad y carácter. Será víctima de ataques () o, lo contrario, molestará () a los otros porque tiene que encontrar otra ocupación, ya que no puede seguir el ritmo de trabajo del grupo. Si no se detecta y trata la causa, este comportamiento irá aumentando porque además recibirá regaños y castigos, con lo que entrará en un círculo vicioso.
Entre las diferentes causas neuropsicológicas, la audición es la más sensible y primera que habría que descartar, ya que es la que más puede afectar el comportamiento. La audición debería ser revisada periódicamente, no solo de manera cuantitativa (medida por los audiólogos en 7 frecuencias), sino también cualitativamente.
Nos dice el experto francés Guy Berard, en su edición de 2013 "Audición Igual a Comportamiento", que la calidad de la audición se puede interpretar en las audiometrías, midiendo 11 frecuencias e incluyendo hasta -5 decibeles. Cuando hay picos altos, contrariamente a "oír más", como piensan muchos, hay distorsiones, hiperacusia, hiperaudición, hipersensibilidad o audición dolorosa. Estos desórdenes presentan síntomas que son muchas veces confundidos y diagnosticados como déficit de atención o hiperactividad.
La hipersensibilidad o audición dolorosa, por ejemplo, se da en las frecuencias agudas, lo que ocasiona problemas de conducta. Ante todo afecta su relación con los demás. El niño prefiere los espacios tranquilos, pero sobre todo, sin estar consciente, selecciona a sus interlocutores. Prefiere la compañía de los adultos a la de niños y entre los adultos prefiere la compañía masculina que la femenina (que tiene voces agudas). Le va mejor con el maestro que con la maestra. Se puede desarrollar una relación difícil con la madre y de adulto le puede costar la comunicación con su esposa si su tono de voz está en esas frecuencias. La persona no podrá seguir la conversación ni las explicaciones en la escuela o el trabajo. Y cuando esté bombardeado de estos ruidos en el trabajo, en la calle, la casa y otros, se sentirá, como mínimo, irritable.
Cuando hay distorsiones en ciertas frecuencias, el niño no comprende esas palabras y se ve obligado a analizar el contexto para poder interpretarlo. Esto retrasa todo el procesamiento de la información: registro, interpretación, recuperación, secuenciación (de números, pasos, instrucciones), memoria auditiva, memoria de trabajo, y genera cansancio en el niño. Él puede realizar la tarea correctamente, pero después de cierto tiempo de tanta manipulación mental, se cansa y se desconecta, presentando síntomas iguales a los del déficit de atención. Jay R. Lucker trata el tema del desorden de procesamiento en el centro auditivo Central Auditory Processing Disorder (CAPD), en "What are auditory processing disorders", 2012.
Los niños sordos, hasta cierto punto, gozan de la comprensión de los demás porque se reconoce su discapacidad. Pero cuando hay pequeñas pérdidas auditivas, sin sordera (explicadas por Tharpe A.M. en "Pérdida auditiva unilateral y bilateral leve en Niños", "Unilateral and mild bilateral hearing loss in children: past and current perspectives"), y presentan los desórdenes de la calidad auditiva mencionados, el niño será socialmente incomprendido y catalogado como antisocial o raro, lo cual va encajonándolo, al igual que a su conducta.
El entrenamiento de integración auditiva (AIT ? Berard), reeduca y mejora la calidad auditiva, reduciendo o eliminando los desórdenes. Instructores aprobados internacionalmente estarán llevando a cabo capacitación, a través de la Fundación Eficiencia Intelectual (fundefi.com), para psicólogos escolares y audiólogos, en la aplicación del método.