Cadena de Frío
Como una forma eficaz de abreviar el tránsito de los productos agrícolas de la tierra de cultivo a la mesa de los consumidores, el Gobierno Nacional dinamiza la Cadena de Frío a través de la ley creadora de la empresa de Mercados Nacionales. La conservación de los alimentos perecederos abolirá la antigua práctica de venderlos en condiciones económicas presionadas por la urgencia de impedir su descomposición. Los intermediarios aprovechan la situación para comprar a bajo precio y vender a precio especulativo, particularmente en las temporadas de cosecha en que la abundancia del producto –papas, cebollas, ñame, otoe, etc. –congestiona el almacenamiento en los mercados públicos y la putrefacción es más fuerte.
Con las cadenas de frío se pone en marcha una de las acciones gubernamentales más importantes para que los productos de la canasta básica tengan precios cónsonos con los intereses de agricultores y ganaderos, comerciantes y consumidores, liberados de las manipulaciones inflacionarias de los especuladores. Asumiendo responsable y realistamente su rol en la estructura del mercadeo, el Gobierno dispondrá del 100% de las acciones de la empresa de Mercados Nacionales por un periodo de cinco años, según explicó Fernando Duque, secretario ejecutivo de la Cadena de Frío. Después de los cinco años se podrá evaluar si se abre el accionariado para que el 49% restante de las asociaciones de productores y consumidores directamente involucrados en el sistema participen como accionistas. En realidad, los productores tienen que jugar un papel de primera necesidad en la consolidación económica de la cadena de frío siendo los beneficiados directos con la conservación de sus productos y su salida del mercado libre.
El consejo de ministros estudiará la aprobación de un fideicomiso que se constituirá a través del Banco Nacional como agente financiero del Estado. El dinero del fideicomiso se generará con aportes del Ministerio de Economía y Finanzas, conforme y los aportes de los usuarios de los mercados agropecuarios públicos incorporados con el sistema de la cadena de frío, tal como establece el proyecto que evaluará el Órgano Ejecutivo. El sistema de la Cadena de Frío se interrelaciona con el plan de modernización de los mercados de abastos, algunos de los que están en condiciones deplorables de salubridad, funcionando en locales inadecuados donde se amontonan los desechos y desperdicios diariamente. En algunas provincias se han efectuado inversiones básicas para mejorar las condiciones sanitarias de los mercados, como consecuencia de la negligencia de las autoridades sanitarias y agropecuarias de gobiernos anteriores. El director de la Región Metropolitana de Salud, Jorge Hassan, manifestó que al Ministerio de Salud le preocupa la situación sanitaria de los mercados públicos, y comprobó que la basura no se retira en forma programada, por lo que se convierte en focos que contaminan los productos. Se dispondrá el retiro de actividades que no tienen relación con los mercados y crean efectos contaminantes. De manera especial se va asegurar que los lugares donde se expenden pescado y mariscos cuenten con salas de frío y canalización de aguas servidas. El funcionamiento de la Cadena de Frío provocará una revolución en el sector agropecuario a nivel nacional e incidirá en el equilibrio de la canasta básica.