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Cae construcción

Por: Redacción 25/01/2015

La fuente de empleo más importante, la industria de la construcción, está cayendo en picada por la ineficiencia burocrática y la paralización de obras públicas. Miles de trabajadores se ven amenazados por la baja de la construcción privada y el congelamiento de la continuidad de edificaciones estatales. El presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), Roderick McGowen, señala que en octubre del año 2014 se aprobaron solo $64.2 millones en concepto de permisos de construcción y siguieron bajando en noviembre a $53 millones, con una tendencia a la baja que puede seguir proyectándose. Por otro lado, el asesor de la Junta Directiva de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (Spia), José Batista, informa que a finales de año, la aprobación de planos del Municipio de Panamá disminuyó en un preocupante porcentaje de 60%. Las construcciones de la Ciudad Hospitalaria, el Instituto de Oncología Nacional y otros proyectos iniciados por el anterior gobierno están paralizadas por razones políticas disfrazadas de investigaciones. Los expertos aclaran que las construcciones pueden seguir realizando paralelamente auditorías y revisión de contratos. El alcalde José Blandón asevera que no se aprueban planos mal preparados por los promotores de vivienda, sin coordinación con el Idaan, Anam y bomberos. Pero no solamente la burocracia edil frena la aprobación de los planos. La directora ejecutiva de Convivienda, Elsa Suárez, dio a conocer que los promotores también encaran problemas en el Registro Público por los largos trámites para inscribir escrituras. En los medios políticos existe la convicción de que las paralizaciones obedecen a consignas gubernamentales que por la instrumentación de represalias no toman en cuenta que afectan empresas privadas de construcción y fomentan el desempleo de miles de trabajadores.

La desaceleración económica por obstruccionismo gubernamental perfila los signos de una crisis en curso irrefrenable. La baja de los índices de construcción se suma a factores en marcha como la subproducción agrícola, el desmantelamiento de la Zona Libre de Colón por las deudas millonarias de Venezuela y los aranceles desmedidos de las aduanas de Colombia, la postergación de las obras del tercer juego de esclusas del Canal, los cierres de centros industriales, el Control de Precios de la canasta básica, los aumentos de precios de alimentos no regulados generados por el controlismo y principalmente por la desconfianza al Gobierno que no respeta las reglas de la estabilidad jurídica.

La burocracia panameñista se caracteriza por su lentitud, prepotencia e incompetencia técnica. Cualquier trámite en las dependencias estatales se alarga indefinidamente. El Colegio Nacional de Abogados denuncia la ineficacia de las autoridades del Registro Público. La Anati entorpece la simplificación de trámites con requisitos interminables para actualizar escrituras de propiedad privada de tierras que se atiborran en cajetas de cartón. Las sucursales del Miviot están congestionadas por expedientes que no se resuelven en lapsos admisibles. Los empleados de la administración pública son empíricos huérfanos de competencia técnica. Las nuevas tecnologías informáticas no han entrado a las instancias de la administración estatal o tienen servidores que se caen en forma crónica. El FMI ha rebajado el índice de crecimiento de América Latina. Panamá está haciendo todo lo posible para sumarse a los países de baja productividad por las deficiencias del gobierno panameñista.

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Miércoles 5 de agosto de 2026