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Caer y levantarse para seguir

Por: Redacción 29/08/2015

Hace unos días, nuestra compatriota, la atleta Rolanda Bell, tuvo un incidente en su participación en el Campeonato Mundial de Atletismo que se lleva a cabo en Beijing; su actuación se vio empañada por una estrepitosa caída que le dio la vuelta al mundo tanto en los medios noticiosos como en las redes sociales.

Más allá de todos los comentarios que pudieron surgir, hasta algunos que fueron crueles críticas y hasta burlas, yo quisiera sacar la enseñanza del mismo. Recordemos que aunque no ganemos, no significa que perdemos; siempre podemos sacar una enseñanza de lo ocurrido para hacernos más fuertes y más sabios y esta casualmente fue la enseñanza que nos deja Rolanda.

Al momento de la caída, Rolanda, inmediatamente, se pone de pie; lastimada y muy seguramente decepcionada ella, en vez de dar muestras de disgusto o lamentarse por lo ocurrido, lo que hace es que se reincorpora y sigue hacia la meta para terminar su participación de forma digna; a pesar de la caída, nunca abandonó su objetivo que era cruzar la línea de llegada.

Quiero tomar este hecho y hacer dos rápidos análisis; primero, es triste que la absoluta mayoría de los panameños, incluyéndome, ni siquiera hayamos sabido quién era Rolanda Bell antes de lo ocurrido en la competencia; ella es una atleta que compite regularmente y estaba calificada como la 104 del mundo antes de iniciar los juegos de Beijing. Muchos atletas panameños son eternamente desconocidos, a pesar de poner todo su esfuerzo y sacrificio personal; algunos hasta sin recursos, pues consiguen con el deporte llenar vacíos que tienen en su vida por carencias económicas o personales. Casualmente esto lo conversábamos con el presidente del Comité Olímpico Panameño en una reunión.

Por otro lado, está la gran enseñanza que nos deja la actitud de Rolanda de ponerse de pie y terminar la carrera, a pesar de saber ya que iba a llegar de última; era un compromiso personal que tenía con ella misma y sin importar la gran caída, lo cumplió.

Aquí es donde entra mi vocación motivadora y les pido que tomen esa enseñanza como propia; ¿Cuántos Rolanda Bell ha tenido la historia? ¿Cuántos de nosotros no hemos caído y volvemos a levantarnos para seguir hasta el final? Los objetivos de la vida muy rara vez se alcanzan como si fuera una carrera de 100 metros planos; más bien son como la carrera de obstáculos que nuestra compatriota participó y todos sabemos que en estas carreras las caídas son posibles, lo que nos queda es levantarnos nuevamente y aunque nos duela el cuerpo por la caída, debemos llegar a la meta con la frente en alto.

Gracias, Rolanda, por esa lección de dignidad...

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Viernes 31 de julio de 2026

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