Calor político
El criterio para elegir al próximo presidente de la República, los diputados, alcaldes y representantes de corregimientos tiene que ser muy exigente.
La política engañosa abruma desde ahora a miles de panameños que son bombardeados con propagandas en las que aparecen personajes que ni siquiera han sido electos en las primarias de sus partidos.
Sus discursos no son muy distintos a los que se utilizan cuando se pretende ocupar un cargo de elección. La estrategia para nada es creativa y solo se enfoca en venderse como la solución al problema social.
Cada vez es más necesario exigir a estos políticos de temporada que ofrezcan algo más que críticas al gobierno de turno. Tristemente enfilan sus cañones contra cualquier programa o proyecto, sin importar si es positivo. Todos los fines de semana se toman cualquier barrio y venden sus figuras como las más potables. Detrás de esas campañas prematuras se invierten miles de dólares que de alguna forma intentarán conseguir de llegar al gobierno.
Algunos políticos, en la actualidad, han sido denunciados por no cumplir con sus deudas o préstamos que adquirieron en plena campaña.
Los analistas coinciden en que la batalla por los cargos públicos de elección popular arrancó muy temprano, eso significa que los aspirantes deberán gastar más dinero y los ciudadanos soportar toda clase de campañas.
A lo interno de los partidos las pugnas abundan y sus líderes están divididos. Es importante que los panameños sepan elegir a los mejores candidatos para ocupar los cargos públicos. La selección debe ser muy detallista y no dejarse llevar por los mensajes color de rosa. Es vergonzoso observar a aspirantes presidenciales en fotos posadas junto a personas humildes. Que el pueblo juzgue y tome la decisión correcta.