Cambio y valentía política
Cuando hablas y actúas sobre determinados hechos a nivel político debes tener algo claro. ¡En política nada está escrito! Decimos la frase trillada por cierto, porque aunque existan acuerdos firmados, siempre habrá sorpresas en las decisiones.
Hoy quienes critican estas acciones se hacen los desmemoriados porque el fenómeno existe desde que tengo uso de razón y podemos dar ejemplos con nombres propios.
Sin embargo, mejor no lo haremos porque se pueden herir o revivir temas sensibles dentro del PRD (Mireya), arnulfistas (Saltamontes), molirenas, PDC (Chocolates) y hasta el CD, que también sufrió estos cambios en el pasado reciente.
Las razones del transfuguismo varían dependiendo del tema; sin embargo, lo cierto es que tanto independientes, como partidos de Gobierno y oposición han experimentado la pérdida de diputados, que poco a poco inclinan la balanza a favor de Cambio Democrático.
Pero hay diputados que no gustan del término transfuguismo porque aducen que sus movimientos políticos lo hicieron antes que la Asamblea Nacional aprobara la revocatoria de mandato.
Uno que tuvo la valentía para dejar sus raíces perredistas y argumentar esta teoría es el diputado del circuito 8-8 Gabriel Méndez de la Guardia, mejor conocido como el Tío Gabriel quien tuvo que decidir entre su sentir político y la comunidad.
La razón la tuvo su comunidad porque ellos votaron para estar en gobierno con obras comunitarias y sociales que involucran el desarrollo integral de los corregimientos de Juan Díaz, Río Abajo, Parque Lefevre y San Francisco.
A nivel político la decisión fue dolorosa, pero necesaria porque había dos razones: la primera explicada en los párrafos anteriores; mientras que la segunda tiene sus orígenes en la falta de comunicación de la dirigencia perredista.
También había un resentimiento porque antes el “Tío” como cariñosamente se le apoda en el 8-8 había sido despojado de una curul por roces con el secretario general y presidente de ese colectivo en 2004.
Por eso dice no ser tránsfuga porque cual sería el interés si se estaba arriesgando a perder la curul porque no existía el 19 de julio del 2010 la revocatoria de mandato.
Hoy no se arrepiente de esa decisión porque tuvo y tiene que sacrificarse a nivel familiar y político; pero lo mejor es trabajar con las ayudas y gestionando proyectos ante el Gobierno Nacional para sus barrios, guetos y comunidades que tanto lo necesitan.
El resultado de ese dilema es fácil: Cambio y Valentía Política.
