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Cambios claves


El Tratado de Promoción Comercial (TPC) entre Panamá y Estados Unidos pasó su larga travesía por los canales diplomáticos y gubernamentales de ambos países. Ahora es que empieza lo bueno.

Los primeros sectores que sentirán los embates del libre comercio con el principal socio político y comercial de Panamá serán los productores agrícolas.

Evidentemente al entrar muchos productos con bajos aranceles, y en algunos casos a cero arancel, aumenta la oferta en el mercado local. La producción nacional entrará a competir con los productos importados.

Eso no es garantía de que los precios al consumidor bajen, es muy difícil de pronosticar eso en un escenario de libre oferta y demanda.

Por otro lado, esos productos que antes pagaban arancel para ingresar al país ya no lo harán y representará un golpe a las finanzas del Estado. Se estima que serían más de $150 millones, por lo que desde ahora el gobierno debe buscar alternativas para suplir dichos fondos.

En el Ministerio de Comercio e Industrias reconocen que la implementación del acuerdo comercial será clave para las aspiraciones de Panamá. Tomando en consideración que Estados Unidos tiene muchos más años de experiencia en la ejecución de esta clase de tratados.

Las estructuras del viceministerio de Comercio Exterior hay que reforzarlas, porque de su gestión eficiente dependerá que este pacto realmente tenga un impacto positivo para la economía del país. Por otro lado, los esfuerzos del Ejecutivo deben contemplar una estrategia a corto plazo que modernice el Ministerio de Desarrollo Agropecuario. No es buena idea quedar a merced de las importaciones y descuidar a los productores locales.