Caminando hacia el juicio final
La reciente publicación de la Organización Meteorológica Mundial titulada "Declaración sobre el Estado del Clima Global en el 2016", contiene un conjunto de datos que llaman la atención sobre el creciente peligro que constituye para la vida, incluyendo la humana, el cada vez más intenso proceso de calentamiento global. Se trata de una realidad que, pese a quienes siguen insistiendo en negarla, ya muestra graves consecuencias tanto a nivel mundial como local.
De acuerdo con esta publicación, el año 2016 resultó ser el más caluroso desde que se llevan registros globales, alcanzando un nivel tal que superó en 1.1 grados centígrados a la temperatura previa a la emergencia de la Revolución Industrial. Se trata de una situación extrema, aun cuando se tenga en cuenta que los años de ocurrencia de El Niño la temperatura es entre 0.1 y 0.2 grados centígrados superior a la tendencia. Aquí debemos recordar que el problema del calentamiento alcanzaría un umbral sin retorno una vez se registre una temperatura superior a 2 grados centígrados a la observada antes de la Revolución Industrial debido a que entonces se activarían los procesos de retroalimentación positiva que harían irreversible el cada vez mayor calentamiento global.
Desde el punto de vista del origen del proceso, es decir, de la actividad humana que genera gases invernadero, el documento de la Organización Meteorológica Mundial llega a la conclusión de que en el año 2015 el nivel de dióxido de carbono en la atmósfera habría alcanzado un nivel de 400 partes por millón. Lo grave de este dato es que se trata de una situación no vista en la Tierra en los últimos 4 millones de años, el cual significaría, de acuerdo con muchos analistas, traspasar un umbral que nos llevaría, de manera prácticamente ineludible, a una temperatura terrestre superior en 1.5 grados centígrados a la observada antes de la Revolución Industrial, acercándonos al día del juicio final.
Las consecuencias de esta degradación se muestran en hechos concretos. Es así que, nuevamente de acuerdo con el documento de la Organización Meteorológica Mundial, las lluvias en África del Sur han estado entre el 20% y el 60% por debajo de lo normal. Esto ha llevado a que el Programa de Alimentos de Naciones Unidas calcule que cerca de 18.2 millones de personas precisarán de ayuda alimentaria de emergencia.
Vale la pena señalar que nuestro país no es inmune a los problemas que vinculan el calentamiento global y la alimentación. De acuerdo con un documento publicado por la Cepal, en el que se estudiaron los efectos del cambio climático sobre la agricultura en Panamá, se concluyó que ya en el 2005 la temperatura observada se encontraba en 3.9 grados centígrados por arriba de la que generaría el rendimiento máximo. Así mismo, se observó que la precipitación pluvial se encontraba 11.4% por debajo de su nivel óptimo.
Nos estamos, entonces, acercando peligrosamente al Armagedón, al encuentro final entre quienes defienden la vida y quienes representan el actual sistema centrado en la acumulación incesante de ganancias a costa de la degradación humana y ambiental. Asegurémonos que prevalezca la vida.
Economista