Camino al éxito
Carlos I. Rudas Lenee /Estudiante de Maestría en Gerencia Estratégica.
Ser parte de un mundo cada vez más globalizado genera naturalmente una mayor competitividad entre los profesionales. En el caso particular de Panamá, es avasallante al ser atractiva y receptiva a los extranjeros, pues ofrece cada vez más y mejores elementos que elevan la calidad de vida de los que arriban.
La competitividad en el mercado laboral no da tregua y añadido a ello, el personal extranjero calificado en busca de un buen puesto laboral y mejores condiciones en nuestro país ayuda a que cada día sean más los profesionales que busquen en una maestría el nivel competitivo laboral y personal que los impulse a sobresalir, a hacer la diferencia o a emprender su propio negocio.
Frecuentemente, la situación actual despierta interés en profesionales que solo toman una maestría o estudio de nivel superior para llenar un espacio curricular o reto personal, pero está demostrado que la mayoría lo toma para su superación. He aquí donde se deben tener ciertas consideraciones para explotar al máximo una educación superior.
La primera de ellas es tener claro a dónde se quiere llegar, no perder en ningún momento de vista la meta, el deseo de ser grande en lo que se quiere. Segundo, qué se necesita hacer para llegar a la meta.
Aunque el éxito no tiene una receta específica, una serie de características son las que se deben cultivar, florecer y explotar para lograr paso a paso los objetivos. Y por último, no dejemos de ser nosotros mismos, la humildad, el carisma, el positivismo, los valores que nos inculcaron o fuimos adquiriendo, aplicarlos día a día en cada una de circunstancias que se nos presentan. El camino al éxito es largo y comienza por nosotros mismos, así que ¡empecemos bien!
El éxito no está garantizado para nadie, pero el esfuerzo, la perseverancia y el ímpetu que le imprimamos a cada una de las actividades que realicemos sin duda nos pondrán más cerca de eso que queremos lograr. Mantener nuestro propio estilo, y no menos importante, escoger bien los modelos por seguir, no los que nos imponen, sino los que de verdad se han desarrollado y crecido con fuertes valores y que son ejemplos, y no necesariamente copiar.
Recuerden, en una economía como la de Panamá, en constante movimiento, el que no avanza, se estanca. Aprovechemos la oportunidad de crecimiento que nos brindan los programas de maestría hoy mismo.