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Camino a la modernización del transporte


Modesto Rangel Miranda (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

El mayor grado de transformación ocurre cuando las personas proyectan cambios positivos que sean en pro de la sociedad sin importar cualquier credo, ideal o clase social, donde se promueva el anhelo para que la nación se encamine hacia el modernismo en esta era de la globalización mundial.

Hay ocasiones en que los habitantes muestran actitudes negativas debido a las pocas acciones que se enfocan para que se den cambios en la sociedad. Es por eso por lo que podemos ver cómo grupos pequeños han demostrado un dominio absoluto pero sin un triunfo verdadero; sus propios dirigentes demuestran incapacidad de proyectar mejores innovaciones, como es el caso del sistema de transporte que rige en la ciudad de Panamá.

La capital panameña posee una excelente terminal de transporte con un equipo de avanzada modernización dentro de dicha instalación, en la que los usuarios viven adecuadamente los cambios de la era del siglo 21; sin embargo, las deficiencias y descontentos no se han hecho esperar. Con la llegada del metrobús a la ciudad de Panamá se pensaba en un verdadero mejoramiento que beneficiaría a la población tanto de la capital como del sector este, el populoso distrito de San Miguelito, sectores donde miles de personas tienen que abordar un bus para trasladarse hacia sus lugares de trabajo y de retorno hacia sus hogares.

No es malo que los dirigentes del metrobús luchen por sus derechos, lo peor y deficiente es que dentro del colectivo del equipo de conductores que laboran en esta empresa hay una gran cantidad de operadores y conductores que se olvida que en este país existe una inestabilidad económica que está golpeando a los panameños.

Es inaceptable que los operadores del metrobús hayan estado exigiendo un cuantioso salario de 800 dólares, sabiendo que al momento de haber aceptado el contrato de trabajo tenían muchos privilegios.

Es importante señalar que la nueva línea del metrobús permite un mayor flujo de pasajeros con diversas comodidades, incluyendo la dotación de aires acondicionados en cada una de las unidades rodantes, así como puestos destinados para personas con discapacidad y embarazadas.

Lo fundamental es proyectar entre los conductores una adecuada concienciación que los haga demostrar el mejor deseo de beneficiar a todos los usuarios y turistas que llegan a la Gran Terminal de Transporte procedentes de todas partes del país. Esta notable inversión constituye el mayor logro en una década de muchos sacrificios, permitiendo los nuevos cambios que se están registrando en el sector transporte.

Pero estos cambios deben darse cuando sean necesarios, siempre que existan plenos conceptos y pensamientos justificables y no acciones negativas como la efectuada por los dirigentes de los operadores del metrobús que aducen con irresponsabilidad una justificación que, si fuera de mayor efervescencia social, podría responder a los intereses de grupos que buscan la inestabilidad en las calles de la capital.

En estos 10 años en los que el sistema de transporte ha logrado un importante logro como lo es la Gran Terminal en el sector de Albrook, es importante destacar que los usuarios tienen derechos que se les deben respetar y, por lo tanto, los conductores del metrobús deben cambiar de mentalidad y comenzar a garantizar un adecuado y excelente servicio que mejore la imagen de nuestra nación.

Es necesario que los operadores y conductores de este novedoso sistema de transporte público masivo sepan proyectar actitudes positivas y sean realistas de las condiciones en que vive nuestro país. Es hora de que cambien su conducta personal. Hay que tomar en cuenta también que con la llegada del nuevo sistema de transporte masivo en construcción, el metro, vendrán mejores días para los usuarios, ya que se movilizarán cientos de miles de personas de forma rápida y segura a través de la ciudad capital. Los cambios son aceptables y es necesario que Panamá avance con la mejora del transporte, mejorando así las condiciones de vida en la nación. Es evidente que en estos últimos trece años la República de Panamá ha mejorado muchas de sus deficiencias, demostrando que hay sobrada justificación para resaltar su imagen no solamente en el aspecto del turismo interno, sino también en lo internacional.

Proyectar un cambio en el sector transporte es muy cuestionable, pero lo fundamental es unificar esfuerzos y adecuar las diversas condiciones que son necesarias para que todos los panameños estén conformes. Es hora de que estas acciones que se dieron con los operadores del metrobús no se repitan.

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Viernes 14 de agosto de 2026