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Campañas políticas engañosas, aprenda cómo detectarlas


José Ábrego (opinion@epasa.com) / Colaborador

Bueno, arrancó la carrera por ganar la silla de la más alta magistratura en este país. Y no es que sea malo, sino que ya se han saturado los medios publicitarios con las viejas estratagemas, pero que no se ven acompañadas de un historial y ejecutoria política que inunde confianza en estos aspirantes.

Aunque para muchos ciudadanos, todavía no haya una total definición de los candidatos finales, sus mentiras ya afloran y muchos ya apuestan al engaño. Como me decía una buena amiga durante la campaña electoral pasada "respeto su ignorancia, pero a mí, respeten mi inteligencia."

Veamos las tradicionales y engañosas propuestas en las que no se debe confiar cuando se acercan las elecciones:

1. “Yo sí he trabajado" y “Yo sí trabajaré”:

Y esto se convierte en un tipo de amnesia colectiva, la cual, aunque ni ellos mismos se las creen, la membresía partidaria las adopta como verídicas, autoengañándose y llevándose -si es posible en sus olas de engaño- a cuanto incauto caiga en su camino.

Todas estas supuestas obras solo existen en la imaginación de estos embaucadores políticos y, cuando en los medios publicitarios las repiten incansablemente, se convierten en armas poderosas de engaño masivo a las que se tiene que tener cuidado.

2. Usar la memoria de los líderes del pasado:

Y esta tradicional estrategia ya ha dado resultado a muchos de estos políticos. No significa que se quiera ofender a estas ideologías o estos líderes de antaño.

El detalle es que la historia nos ha venido enseñando que los que las usan han quedado a años luz de igualar la parte positiva de sus predecesores políticos.

Por lo tanto, cada día nos convencemos más y más que estas buenas ideologías del pasado ya quedaron sepultadas con la muerte de sus idealizadores.

3. "No habrá corrupción" y "Perseguiremos la corrupción":

Es una de las más claras muestras de demagogia política y casi una fantasía política su plena ejecución. La evidencia más clara está en que los grandes escándalos de corrupción siempre han tenido la misma salida común ante el pueblo: dilatar y dejar correr el tiempo, y que todo pase al olvido.

Los que en el pasado no han perseguido la corrupción como lo habían prometido no tienen la más mínima credibilidad como para hacerlo en el futuro.

4. "Bajaremos la comida":

Es otra forma engañosa de ganar votos ante el electorado nacional. La canasta básica familiar ha mantenido prácticamente una tendencia al aumento en varios años consecutivos. Tendencia de carácter mundial y que nos ha sido facturada por los aumentos en el precio del petróleo (aunque todos sabemos que cuando el petróleo baja, la comida no baja).

Antes de estar prometiendo reducciones en esta materia, la clase política panameña, de una vez por todas, debe buscar que se haga realidad una mejor distribución de las riquezas nacionales entre la población.

5. "Habrá más seguridad":

Otra forma engañosa de ganar votos, todos los estudios indican que la violencia está totalmente ligada al consumo de drogas, como el alcohol, y hasta el momento no hay propuestas serias que metan sus manos en este flagelo que afecta a la población, y reduzcan definitivamente el consumo exagerado de las mismas.

6. "Más empleo":

Otra punta de lanza proselitista. Primeramente, el sector gubernamental no es una fuente tan alta en materia de empleomanía en Panamá. El sector privado es el que más produce mano de obra en el país. Si no hay una política clara para el incentivo en la generación efectiva de empleo, todo queda en el engaño.

En resumen, hay que poner en acción el tacto político, y no dejarse caer en la manipulación publicitaria que se orquestará en los próximos meses. Hay que revisar el historial público de todos y cada uno de los aspirantes presidenciales, ver sus ejecutorias y no dejarse llevar por los engaños del ayer. Que sean sus antecedentes en la eficacia de dar soluciones a las necesidades básicas de la población.

Amanecerá y veremos más propuestas, y más engaños. Sea cual sea, hay que estar alertas para detectar la realidad de la ficción.

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Viernes 14 de agosto de 2026