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Candidaturas independientes y partidos políticos


Juan Jované (opinion@epasa.com) / Economista.

Hace aproximadamente cinco años decidimos, con la decisiva colaboración de un amplio grupo de compañeros y compañeras, iniciar una lucha para lograr que en el país se hicieran viables las candidaturas independientes a la presidencia de la República.

Dentro de nuestra visión se buscaba abrir para la actual y las próximas generaciones la posibilidad de ejercer plenamente el derecho a elegir y ser elegido. Se trataba, además, de un esfuerzo para iniciar un nuevo camino con el fin de superar la actual situación de la política nacional, en la que los sectores económicamente dominantes mantienen un sistema centrado en los partidos políticos, el cual les sirve para asegurar que las acciones gubernamentales estén sometidas a la lógica de sus ganancias y acumulación de capital.

Se trata, solo por mencionar algunas de sus lacras, de un modelo en el que predominan la corrupción, la acumulación por desposesión, la rendición de la soberanía a los poderes extranjeros, el clientelismo, la ausencia de visiones ideológicas programáticas, la represión de la protesta, el oportunismo político y la total ausencia de ética.

Se puso así en marcha un proceso que debió afrontar diversos desafíos. Fue de esta manera que desde un primer momento se debió enfrentar la resuelta oposición de los partidos políticos, decididos a defender, con todos los medios a su alcance, el sistema caduco que los convierte en franquicias políticas capaces de generar jugosas rentas económicas para sus cúpulas.

También, se enfrentó el rechazo del Tribunal Electoral, donde uno de sus magistrados calificó la idea de la candidatura independiente a la presidencia de “show político”.

Sin embargo, el valiente salvamento de voto del magistrado Gerardo Solís permitió que desplazáramos el problema a la Corte Suprema de Justicia. En esta instancia fue donde, gracias al sentido de equidad del entonces magistrado Alberto Cigarruista, se obtiene, a solo pocos días antes de las últimas elecciones, un histórico fallo que abrió las puertas a las candidaturas independientes a la presidencia de la República.

Hoy, el actual gobierno, actuando con su aplastante mayoría en la Asamblea Nacional, pretende burlar esa conquista. Este, con la complicidad silenciosa de los llamados partidos de oposición, se propone que en apenas seis meses los posibles candidatos independientes recojan aproximadamente 32,000 firmas de respaldo, es decir, el 2% de los votos válidos en las últimas elecciones, mientras que los partidos políticos tienen 5 años, es decir diez veces más tiempo, para lograr una inscripción del 4% de dicho total. La relación entre el esfuerzo exigido a los independientes en relación a los partidos políticos es de cinco a uno en contra de las candidaturas independientes. El objetivo, sin ninguna duda, es el de eliminarlas en la práctica, esto es de burlarse del fallo de la Corte Suprema de Justicia, así como del derecho de todos aquellos que pensamos que el sistema de la llamada partidocracia simplemente representa un estigma para el desarrollo de la real democracia en el país. La lucha por las candidaturas independientes no ha terminado, apenas comienza.

Economista.