Candidaturas y Presidentes: Aciertos y desaciertos
Cada candidatura presidencial en el mundo produce expectativas: ¿triunfará o perderá? ¿Ejercerá cumpliendo lo prometido? Actuará en defensa de los intereses nacionales y de las mayorías? … Los elegidos, se supone, cumplirán más allá de la Constitución y las Leyes en beneficio de su pueblo, administrando sus bienes, recursos naturales y dineros con transparencia y consultándolo. Procurará paz, justicia y progreso cuidando no errar en las relaciones internacionales “sin abrir puertas ni cielos inconvenientes que puedan afectar la seguridad”.
En los países desarrollados está demostrado que vienen protegiendo Sus intereses, que no son los nuestros y cierran puertas y cielos, aún con muros físicos.
Recientemente, en la sección “Día D” del Panamá América del 6/12/09 cuestioné a Vargas Ll por sus sesgados escritos. Defendí la administración del Presidente “Lula” y anticipé, como ratifico hoy, que Dilma Rousseff será la nueva Presidenta de Brasil por decisión de su pueblo y en beneficio de ese gran país.
En Colombia se presumía que no ganaría Santos, dado el desastre del manejo social que ejecutó Uribe, olvidándose de la salud y fuentes de trabajo, empecinado en aspectos de una guerra fratricida cuasi personal, entregando soberanía y acusado en componendas graves que se relacionan con miles de muertes de inocentes, concesiones y alianzas con políticos juzgados y hallados culpables de graves anomalías. No obstante, Santos, un experimentado político de la derecha económico-política tradicional colombiana, en su incipiente ejercicio presidencial trata de apartarse de las lacras de su antecesor. Es lo conveniente, también, por los intereses de su clase. ¡Dios lo ilumine!
En Chile, otro multimillonario derechista, ganó las elecciones a la desgastada elite tradicional y, también, en sus primeros pasos parece que desea administrar el Estado en beneficio de las grandes mayorías.
¿El mensaje de cambio que están enviando los pueblos de nuestro Continente Americano está siendo escuchado? Parece que algunos no están claros y sus gabinetes son incapaces de asesorar sin prepotencia y con justicia.
Lo más grave para la humanidad es que el país que se precia de “líder” tampoco cumple con lo mínimo que prometió y se esperaba. Allí están todavía Guantánamo y Afganistán con sus atrocidades. Recuperación, ¿cuando? No obstante, con sus aliados, están a punto de llevarnos a una guerra nuclear defendiendo sus intereses y predominio mundial.
