default

Cárceles nuevas para corruptos viejos


Hace poco me desayuné con la noticia del encarcelamiento del periodista Carlos Núñez por un problema de calumnia e injuria y de que otros comunicadores podían correr con la misma suerte.

Ante tan impactante noticia mi primera reacción fue de asombro, de molestia e impotencia y entendí que la justicia en Panamá, a veces se viste de injusticia.

Entendí que en este país, al mecánico, al sindicalista, al hijo de la cocinera y al periodista, lo meten a la chirola, en menos de los que se hace la señal de la cruz un ñato, pero a los “monos gordos” a los políticos corruptos, a los funcionarios que se enriquecieron con licitaciones amañadas y contratos turbios no los mete a la cárcel ni el mítico intocable Elliot Ness.

No he visto un político de esos que entran al gobierno “limpios y salen millonarios”, condenado por robarse los dineros del pueblo, por cobrar una coima, por amañar un proceso, o por anunciar la construcción de un puente y nunca terminarlo.

No he visto en el banquillo de los acusados a ninguno de esos que se benefició con los dineros de la CSS, o del caso CEMIS, ni a los ministros que se robaron los fondos de educación.

La justicia se encuentra de vacaciones en Panamá y quedó en el cargo la injusticia, acompañada de la corrupción, de la indecencia, del enriquecimiento ilícito y de la impunidad.

Responsables de perseguir el delito, es el momento de encarcelar a todos los delincuentes, no sólo a los humildes. En las cárceles hay espacio para los de “cuello blanco”, para los que se llenaron los bolsillos de dinero durante el régimen militar o luego de la invasión de Estados Unidos a Panamá.

El país aún enfrenta las consecuencias de escándalos que quedaron en la historia envueltos en un manto de impunidad como los 100 millones que se destinaron para la construcción del Puente Van Dam que nunca se construyó y los dineros del programa colectivo de viviendas de la CSS.

El país aún mantiene abiertas las heridas del caso COFINA donde se entregaron en calidad de préstamos dineros del Estado a amigos del régimen militar y la investigación por el delito de corrupción de servidores públicos que se dio tras la aprobación del proyecto denominado Centro Multimodal Industrial y de Servicios (CEMIS).

Es el tiempo de castigar a los políticos y funcionarios corruptos a esos que no han respetado ni regímenes dictatoriales ni democráticos para generar ganancias deshonestas.

Señor Procurador, déjese de paños tibios y persiga a los corruptos a los que le dieron vida a la corrupción e hicieron de ella un estilo de vida.

Los corruptos, lo que se han enriquecido con los dineros del pueblo y los políticos que ha hecho de la política un medio para satisfacer sus mezquinos intereses, necesitan un escarmiento.

El país está cansado de los políticos corruptos que no tienen ningún respeto por la gente que los mantienen, que roban, trafican con influencias, corrompen y coquetean con el delito y los delincuentes.