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Castigo al hombre o a la sociedad


Cuando exploramos el tema de la razón del por qué de la criminalidad en nuestras sociedades buscamos castigar al hombre, al que infringe la Ley, al que llega a la comisión de delitos, y sin embargo algunos se preguntan si es la sociedad la causante de que los hombres incurran en estos actos. El sociólogo alemán Emile Durkheim al tratar el tema de la resocialización nos dice que cómo podemos tratar al hombre, si es la sociedad la que produce el fenómeno de la delincuencia. Basándose en esta apreciación el criminólogo Alessandro Baratta puntualiza que es la sociedad la que se debe someter al proceso resocializador. La sociedad funciona bajo un esquema o cuadro de normas que la regulan y las cuales han sido elaboradas por un sector dominante de la misma y que obedece a intereses particulares en donde existe una fórmula económica a la que se deben y la que debe seguir prevaleciendo. Este tipo de sociedad también condiciona y direcciona lo que los individuos deben tener y poseer para constituirse en un miembro aceptado en ella. Cuando los individuos no poseen recursos, llámese tierra, sus productos, bienes, dinero y no pueden acceder a lo que la sociedad demanda, se pueden convertir en seres excluidos por lo que tratan de obtener lo necesario infringiendo o vulnerando las normas y leyes establecidas convirtiéndose en delincuentes o infractores llegando finalmente a la comisión del delito. ¿Podríamos entonces nosotros corregir esta diferenciación existente en la sociedad, este desequilibrio, esta inequidad? ¿Cómo hacerlo? Quizás es un pensamiento utópico pero podríamos llevarlo al nivel de satisfacción de las necesidades básicas del hombre. Emile Durkheim nos habla de esta incapacidad social cuando introduce el término Anomia el cual consiste en la incapacidad de la estructura social de proveer a los individuos lo necesario para lograr las metas de la sociedad. Es una ruptura de las normas sociales y no de las Leyes (lo que definitivamente constituiría el delito). Si no proveemos a ciertos sectores de la sociedad con educación, salud, sistemas viales y de seguridad, empleo, viviendas dignas, no estamos cumpliendo con las metas de interés social lo que en un corto tiempo puede llegar a la vulneración de la Ley generando delincuentes o criminales. Parte de esta resocialización a la que se refería Emile Durkheim y Alessandro Baratta radica en poseer la capacidad de lograr las metas de la sociedad al punto en que se llegue a lo que conocemos como una “vida digna y segura” para todos los asociados e inclusive aquellos que los hemos llevado a ser individuos productivos. Cómo resocializar al reo, al hombre si cuando regrese a su hábitat encontrará las mismas deficiencias, carencias, enfermedades y necesidades de siempre por no lograr en su entorno, las “metas de la sociedad”.