Celebrando hoy a una persona muy especial
Diciembre ha llegado, las celebraciones no se han hecho esperar, fines de cursos en las escuelas, fiestas decembrinas de empresas, graduaciones y viajes al exterior, búsqueda de universidades y celebración de todos aquellos que han logrado ser aceptados. Hoy es 8 de diciembre y aunque le agradecemos todos los días, hoy celebramos el Día de Mamá.
Hace casi 50 años, tuve el placer de conocer a una mujer espectacular que después de tener a tres de mis hermanas se animó a traerme a este mundo sin el menor de los temores y con el mayor de los gustos, durante casi 25 años tuve el placer de compartir el mismo techo con ella, mi padre, mis hermanas y mi hermano menor y por supuesto, alguno que otro pariente que ocasionalmente pasaba una temporada en casa. Hubo momentos en los que los sobrinos y sobrinas preferían quedarse con nosotros que en sus propias casas, hoy lo recuerdo y me impresiona lo increíble que la pasábamos.
QUIERO BRINDAR POR AQUELLAS MADRES QUE YA NO ESTÁN PRESENTES, PERO SÍ EN ALMA; POR AQUELLAS GUERRERAS QUE EN OCASIONES, COMO MADRES SOLTERAS, ENFRENTAN UNA VIDA HACIENDO LAS VECES DE PADRE Y CREANDO HIJOS EN ESTE MUNDO LLENO DE PROBLEMAS, DOBLE BENDICIÓN PARA USTEDES.
Durante los 25 años que compartí con ella nunca tuvo la necesidad de trabajar, sin embargo pude darme cuenta de que sin querer tenía el más complicado de los trabajos, como enfermera velando por la salud de cada uno de nosotros cinco; nutrióloga, buscando siempre un equilibrio alimenticio para que no nos pasáramos de la ¡báscula!; como accionista, haciéndonos préstamos sin intereses; como hombro donde podíamos llorar y reír; como guía de turistas, mostrándonos las bondades de su bella Sonora y como consejera cada vez que teníamos una situación que no podíamos resolver.
Hoy que llevo casi 25 años fuera de casa y siempre recuerdo muchos detalles, su fervor por la Virgen de Guadalupe y su dedicación espiritual hacia Dios, su manera de inculcarnos los valores familiares y el respeto por nuestros semejantes, la humildad ante todo y el amor por la vida, el nunca desfallecer por fuerte que fueran los problemas y el siempre escuchar para poder entender, hoy y siempre, mamá, te doy gracias por todo esto que nos has dado y nos sigues dando a tus casi 83 años, en los cuales siempre has estado pendiente de nuestro bienestar, de nuestro futuro y de nuestras familias.
Ahora que vivo en Panamá celebro también a la mamá que tengo en casa, sí, a mi Patty, mujer incansable que aprendió a ser mamá de forma empírica y con excelentes resultados, con su amor y ternura hemos creado a Fidel Enrique y a María Fernanda, dos criaturas por demás maravillosas, que han absorbido con gran naturaleza la fuerza y empuje que su madre en todo momento les ha enseñado. Si bien su fuerte no son las artes manuales, su corazón y su entrega en todo lo que hace, permite que las cosas difíciles sean fáciles, su terquedad por luchar por lo que es justo la hacen aún más especial, no se achica ante nada y defiende a sus hijos como una leona a sus cachorros, vive cada actividad que ellos desarrollan y comparte cada éxito y logro. Es una excelente cómplice de sus travesuras y una extraordinaria socia de sus locuras, entre los tres logran convencerme y hacer de las suyas.
Tener a Patty como madre de mis hijos es maravilloso, a sus 8 y 11 años ha hecho con ellos lo que seguramente su madre hizo con ella y sus hermanos, crear una pequeña mujer y un minicaballero para que el día de mañana sean mujeres y hombres de bien, estoy seguro de que así será y con los años, al igual que hoy, yo lo hago. Estoy seguro que ellos agradecerán por toda la crianza y buenos modales que siempre les has enseñado.
Patty, tu rol de madre ha sido esencial en nuestra casa, tus desvelos y sueños compartidos nos han fortalecido como familia, personalmente me has ayudado a crecer y ser mejor ser humano.
Hoy es especial y por ello quiero brindar, por aquellas madres que ya no están presentes, pero sí en alma; por aquellas guerreras que en ocasiones, como madres solteras, enfrentan una vida haciendo las veces de padre y creando hijos en este mundo lleno de problemas, doble bendición para ustedes.
Hoy quiero decirles a todas esas madres que celebran este día que siempre es Día de la Madre, que hoy es solo una mínima muestra para expresarles nuestro respeto y amor, que siempre están en nuestro corazón y que aunque en ocasiones nos hacen enojar y desesperar, siempre estaremos agradecidos y bendecidos por su amor….. Hoy y siempre, ¡Feliz Día de la Madre!