Celebrando la Libertad de Prensa
Hoy celebramos el XX aniversario del Día Mundial de la Libertad de Prensa. Esta celebración refleja los valores consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que dice que toda persona tiene derecho a “buscar, recibir e impartir información e ideas por cualquier medio, sin importar las fronteras.” Lamentablemente, hoy en día ese derecho está en peligro en demasiados países. El conocimiento es poder. Pero el conocimiento depende del acceso libre a información imparcial. La información es el oxígeno que una sociedad libre y democrática necesita para respirar. Sin este oxígeno, las sociedades se asfixian.
Por desgracia, demasiados gobiernos intentan censurar a los medios, directa o indirectamente. Muchos periodistas investigativos están siendo callados por exponer la corrupción que existe en sus países. Demasiados de estos ataques a periodistas quedan impunes. Los grupos criminales y las organizaciones terroristas usan la violencia o la amenaza de violencia contra los medios. Si permanecemos callados, los periodistas dejan de reportar historias. Suavizan el tono de las noticias. Omiten detalles. Las fuentes dejan de ayudarlos, y sus editores dudan acerca de publicar sus notas. El miedo reemplaza la verdad, y todos sufrimos.
El acceso a la información es un derecho humano básico. Cuando supervisé los programas de promover la democracia y derechos humanos del Departamento de Estado alrededor del mundo, me tocó ver personalmente cómo un gobierno puede controlar a los medios y restringir el acceso a la información a sus ciudadanos. Conozco a periodistas y activistas que fueron amenazados, atacados y hasta encarcelados por investigar y reportar las noticias. Cuando los ciudadanos tienen medios libres, justos y sólidos en una sociedad democrática, están siendo completamente informados y eso les permite tomar las mejores decisiones.
Ningún país es perfecto en su protección de la libertad de la prensa. De acuerdo con la organización Reporteros Sin Fronteras, los Estados Unidos ocupaba la posición 32 en su Índice de Libertad de Prensa 2013 y Panamá ocupaba la posición 113, que lo coloca sobre Honduras, pero debajo de Costa Rica, El Salvador y Nicaragua. A pesar de desafíos, tanto Panamá como los EE.UU. continúan teniendo una prensa sólida y dinámica de la misma manera que tienen un robusto sistema democrático que permite a la gente poder escoger a sus líderes.
En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, el pueblo panameño y el pueblo estadounidense creen en la idea de que incluso la voz más pequeña, del poblado más chico, debe ser escuchada. El futuro está con la gente de Panamá y los EE.UU., que exigen y apoyan medios libres y fuertes. Esta es la base sobre la cual se han construido las democracias, ya sea en Filadelfia en 1776 o en el Panamá de hoy.