Celebremos el 15 de agosto
Panamá es un país con una rica historia nacional y cultural, que nos invita a conocer sucesos, personajes y lugares extraordinarios, de tiempos antiguos de gran importancia en nuestra región geográfica.
Si bien es cierto que en su tercer viaje, Cristóbal Colón fue el primer explorador en alcanzar tierra firme en América, pero no fue el primero en llegar a territorio panameño, ya que esto le correspondió a Rodrigo Galván de Bastidas, de Sevilla, España.
El 10 de octubre de 1502, en su cuarto viaje, Cristóbal Colón llegó a la costa atlántica del istmo, en lo que hoy son las provincias de Bocas del Toro y Veraguas, y el 2 de noviembre llegó a una preciosa bahía en la actual provincia de Colón, a la que bautizó con el nombre de Portobelo o Puerto Bello.
Panamá La Vieja es el nombre con el que se le conoce a los restos arquitectónicos del Conjunto Monumental Histórico de la primera ciudad española, fundada en la costa del Pacífico de América, el 15 de agosto de 1519 por Pedro Arias de Ávila.
Fue punto de rutas comerciales importantes en la historia del continente americano, como las famosas ferias de Nombre de Dios y Portobelo y que, mientras existió, permitió el paso de casi todo el oro y la plata que obtuvo España de América.
Su incendio, destrucción y saqueo ocurrió en 1671 cuando fue ocupada por el pirata Henry Morgan, lo que produjo la mudanza y construcción de la nueva ciudad de Panamá en 1673, y que hoy conocemos como Casco Antiguo.
El conjunto histórico, que abarca 28.5 hectáreas a 20 kilómetros al este de la actual capital panameña, contiene las ruinas de la antigua ciudad, formado por la Torre de la Catedral, el Puente del Rey, las ruinas de sus conventos, un hospital, casas y calles empedradas. Fue declarada Patrimonio Histórico de la Humanidad por la Unesco en 2003.
Panamá La Vieja es un atractivo turístico de más de 494 años, digno de visitar, apreciar y cuidar, que representa un pedazo importante de la historia del continente americano, y del istmo.
Disfrutemos nuestra historia, respetando nuestros monumentos, lugares históricos y culturales, conociendo sus protagonistas y fechas importantes, para sentir así el orgullo nacional por acontecimientos que marcaron el rumbo de nuestra ciudad.