Celebremos la llegada del 2017
El 31 de diciembre es una fecha muy especial, porque los panameños celebramos la llegada de un nuevo amanecer, lleno de esperanzas. Pero, ¿cómo recibimos este nuevo año? Muchos lo harán con fiesta, comidas, bebidas pero nos olvidamos de algo muy importante de esta fecha.
Es muy significativa, no solo por la celebración de un nuevo año sino porque cada 31 de diciembre representa ese sueño que nuestros padres y abuelos, vislumbraron en aquellos sucesos del 9 de enero de 1964, el 3 de noviembre de 1959, el 12 de diciembre de 1947 y el recordado 3 de noviembre de 1903, cuando los panameños dijeron Panamá para los panameños. Un 31 de diciembre al mediodía, los panameños recibieron el mejor regalo, como lo fue la administración del Canal de Panamá y las áreas adyacentes, que las autoridades estadounidenses las convivieron en lo que se conocía como La Quinta Frontera, administrada por un gobernador, policía y autoridades extranjeras en suelo panameño.
La lucha más grande fue cultivada en enero de 1964 cuando los panameños le demostraron a la potencia más poderosa del mundo que Panamá deseaba una independencia absoluta, donde ese joven panameño pudiera circular dentro de los predios de las instalaciones del Canal de Panamá. Pero la lucha no quedó ahí, el 7 de septiembre de 1977, en la ciudad de Washington, se firmaba el tratado que sellaba el fin a la presencia militar estadounidense en la República de Panamá, poniendo una heroica fecha que los panameños recordarían, 31 de diciembre de 1999.
Pero desafortunadamente hoy nuestra juventud está viviendo un momento en que no pareciera valorar ese sentimiento, que la juventud de pasadas generaciones de panameños tuvieron ese ideal de que nuestro país fuese una nación libre y soberana.
La patria somos todos, debemos agradecer a Dios que nos ha dado grandes cosas, recordemos que después de la invasión vivimos una situación económica que pareciera que no se iba a recuperar. Siempre recordaré esa triste noche sin celebrar una fiesta navideña, ni tampoco una celebración de año nuevo, pero sé que se abrigaba la esperanza de que Panamá algún día se levantaría, con gran heroísmo para demostrarle al mundo que teníamos capacidad para administrar nuestra vía canalera.
Los retos no eran fáciles, muchos consideraban que no habría capacidad para dirigir el Canal de Panamá, pero los panameños se prepararon, capacitándose en todas las esferas, para dirigir esta majestuosa obra de la ingeniería.
Esta fecha, el 31 de diciembre, debe celebrarse con alegría, entusiasmo, sentimiento y orgullo, demostrando que deseamos caminos positivos en nuestras vidas y transmitirle a la juventud que el sacrificio, el estudio y lucha son primordiales. Cultivarles ese amor a la patria porque se está perdiendo ese sentir patriótico por muchos factores, entre ellos debido a la influencia foránea de dominicanos, jamaicanos, venezolanos y colombianos, que han invadido el mercado con su estilo de vida, y, en especial, la música haciendo que la juventud panameña valore más su música como el regué, bachata y ballenato. Es necesario que reciban el apoyo de sus padres y del sistema educativo, para reforzar el amor por su nacionalidad.
Todos los panameños esperamos las doce campanadas para celebrar la llegada del 2017, y debemos hacerlo dando gracias a Dios, Nuestro Padre Celestial, que nos ha regalado 17 años de vida independiente y soberana, demostrando al mundo que somos capaces de enfrentar cualquier problema sin necesidad de utilizar la fuerza. Feliz Año 2017, y que viva Panamá.
Comunicador social