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Chávez y su salud


REDACCION / PANAMA AMERICA

El sorpresivo regreso a Venezuela del presidente reelecto Hugo Chávez aclara el panorama político venezolano, pendiente de la fecha de toma de posesión, después de haber ganado los comicios de un nuevo periodo como jefe de Estado. Actualmente está internado en el hospital militar en donde, según se conoce, prosigue el tratamiento que recibió en Cuba, dentro de un régimen estricto de cuidados intensivos que no permite visitas de personas que puedan poner en riesgo su salud. Solamente sus hijas y algunos contados miembros del alto mando político venezolano pueden tener acceso al presidente reelecto.

El Tribunal Supremo de Justicia ya dictaminó no ponerle fecha de expiración a la ceremonia de juramentación, dado que Chávez es un mandatario reelecto con facultades específicas para asumir formalmente el cargo tan pronto los médicos le den de alta.

Se ha dado un gran paso adelante con el retorno a su país natal, después de haber permanecido en La Habana durante 60 días sometido a un tratamiento que, por su propia naturaleza oncológica, debía posponer obligaciones políticas. En verdad, las estipulaciones de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela se originan dentro de un contexto distinto al que atraviesa el presidente Chávez.

Dichas medidas no previeron que un jefe de Estado se viera impedido de juramentar el cargo debido a una súbita enfermedad que le impidiera asumir. Por este motivo, el Tribunal Supremo de Justicia, que por disposición constitucional es el ente encargado de la interpretación de la carta política en coyunturas que requieran el sano juicio de los magistrados, dictaminó que la fecha de la asunción es “sine die”, es decir, sin fecha precisa por las razones que, más allá de su voluntad política, constituían un obstáculo físico.

Hugo Chávez Frías lidera movimientos regionales como el llamado Grupo de Alba y UNASUR, inspirados en el mensaje doctrinario de “El Libertador” Simón Bolívar para alcanzar una independencia real en las relaciones internacionales, sin dependencias ideológicas ni subordinaciones económicas.

Por otro lado, el petróleo, según las premisas del chavismo, se traduce en una fecunda cantera de ingresos económicos para invertirlos en satisfacer las necesidades más urgentes de los sectores históricamente postergados de la sociedad. No son exitosos todos los programas de asistencia social debido, en parte, a desidias burocráticas que traban la maquinaria del Estado.

Hay malos funcionarios contaminados por la corrupción que Chávez ha fustigado en sus mensajes radiales. La habilidad de Chávez en la comunicación de masas ha forjado apoyos importantes en esta etapa de incertidumbre acerca de su salud. Los venezolanos que lo respaldan aseguran que extrañan su oratoria mechada con los refranes de los llaneros. Hasta lo veneran como si fuera la reencarnación de los caudillos que batallaron en el siglo diecinueve por la soberanía venezolana.

Ahora está en manos de Dios y de la ciencia médica la estabilización de la energía física que antes imprimió a sus actos para que pueda cumplir con los seis años más de gobierno que alcanzó en las urnas.

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Viernes 14 de agosto de 2026