Cierre de escuelas y apertura de hospicios en Puerto Rico
En Puerto Rico se ha criticado mucho la decisión de los últimos dos secretarios de Educación de cerrar escuelas elementales y pronto, escuelas de nivel intermedio. Desde el principio de la década de los noventa, decía a mis estudiantes universitarios, que se acercaba el momento en que Puerto Rico tendría que cerrar escuelas elementales y abrir más hospicios para su población envejeciente. Este cierre se debe a factores relacionados con el fenómeno de la dinámica de población imperante. Los secretarios de Educación, junto al personal allegado, tienen la responsabilidad ministerial de explicar las consecuencias de este fenómeno demográfico. Año tras año, nuestra población infantil se nos reduce. Las causas son muchas y de muy diverso origen. En primer lugar la tasa de natalidad ha ido disminuyendo notablemente. Como consecuencia, el tamaño de la familia actual se ha ido reduciendo. El número de niños que asiste a la escuela elemental ha disminuido, si lo comparamos con las décadas anteriores. Por consecuencia, ya no se necesitan tantas escuelas elementales. Los edificios y demás infraestructura que pertenecían a estas escuelas se les deben dar el uso común más adecuado.
Las características de los actuales emigrantes son muy diferentes a las de la gran emigración de la década del cincuenta y la primera mitad de la década de los años sesenta. En aquella emigración iban principalmente campesinos con baja o ninguna escolaridad. El hombre era el primero en emigrar y luego de establecido, mandaba a buscar su familia o parte de esta. Muchos de estos emigrantes fueron a trabajar a las zonas rurales. Se concentraron en ciudades norteñas como Nueva York, Hartford, Filadelfia y Chicago, pero algunos fueron a vivir a Texas y California. En contraste, están emigrando muchos profesionales. Una de las características fundamentales, es que emigra la familia entera, llevándose los niños en edad escolar primaria, lo que causa una disminución en este grupo de edad. Continúan emigrando jóvenes desempleados con poca o ninguna educación superior. Este grupo también se lleva sus hijos en edad escolar. La emigración actual se ha dirigido principalmente a zonas urbanas de la Florida Central.
El envejecimiento se debe a los adelantos en la medicina. Este grupo poblacional se ha ido empobreciendo. Muchos no tienen casa o la perdieron durante la crisis económica. Algunos no tienen hijos que los cuiden o sus hijos no pueden cuidarlos porque trabajan. Los servicios y ayudas que el Gobierno les prestaba han ido desapareciendo. Nuestra sociedad no valora ni hace uso de la experiencia de este grupo social. Es necesario abrir más hospicios con los servicios necesarios, para que nuestros viejos puedan vivir en condiciones dignas. /Docente jubilado.
Docente jubilado