Cierres políticos
Las viejas prácticas utilizadas por los partidos políticos cuando están en oposición siguen afectando a la población.
Cuando un cierre de calle o una manifestación está liderada por dirigentes políticos y sus activistas entonces existe un problema grave.
Lo que ocurrió ayer en Colón es prueba de que muchos políticos, sin importar su estatus dentro de su partido, están dispuestos a generar el caos si es necesario con tal de buscar protagonismo.
Utilizando a menores de edad y otras personas, que evidentemente no tienen idea de lo que se discute, proceden a cerrar la principal vía de acceso a la ciudad Colón.
Miles de ciudadanos que intentaban llegar y salir de esa provincia quedaron por horas varados, mientras este reducido grupo de políticos gritaba y amenazaba a cualquiera sin importarle las leyes.
¿Estarán conscientes de que al bloquear una calle violan la ley y podrían enfrentar cargos penales?
La venta de tierras estatales en la Zona Libre de Colón es un asunto que se discute en la Asamblea Nacional y que debe ser debatido en esa institución. Trasladar irresponsablemente a las calles esta discusión es atentar contra los ciudadanos.
Panamá es un país libre y democrático donde los ciudadanos están obligados a cumplir con las leyes. Incitar a la violencia y exponer a personas inocentes tiene que ser sancionado. A medida que se acerquen las elecciones, será más común encontrarse con protestas encabezadas por candidatos a distintos cargos.
Los electores tienen en sus manos la oportunidad de castigar con sus votos a estos irresponsables. Si recurren a la violencia y los disturbios como alternativa para resolver los conflictos o las disputas, entonces qué se puede esperar de ellos.