Cinta Costera III: el valor tangible e intangible

Por: Redacción 06/08/2011

Mucho se ha dicho y escrito sobre el proyecto de la Cinta Costera III, sin embargo aún no están claros sus objetivos y resultados esperados una vez se culmine la ejecución.

Se debate entre costos, beneficios y posibles beneficiarios, pero no existe una sustentación técnica, económica y social consensuada por parte de los actores del mencionado proyecto.

Por otro lado, UNESCO se ha pronunciado en contra de su ejecución por la pérdida del valor intangible del área del Casco Antiguo de la ciudad de Panamá que es considerado como patrimonio universal de la humanidad por su indiscutible valor histórico.

UNESCO sostiene que El Casco Antiguo, es uno de las tres ciudades que son considerados como patrimonio de la humanidad en toda el área pacífica de América y al ejecutar un proyecto como este, se perdería la esencia del mismo.

Aquí es donde debemos detenernos a meditar sobre la verdadera consecuencia de la ejecución de un mega proyecto como este; si pensamos entre lo económico, lo social y lo cultural, es decir, el valor tangible e intangible del proyecto, es muy probable que consideremos aquellos beneficios tangibles (beneficios económicos), como lo más importante, sin embargo, su valor intangible ( beneficio social y cultural), por su naturaleza es difícil de “valorar” aunque es posible “cuantificar”.

El beneficio tangible de algunos proyectos, se basa en el monto monetario de la inversión más los flujos de caja que se deriven del mismo en un periodo “X” de tiempo y otras posibles externalidades que se generan durante la ejecución y la operación del proyecto, como ejemplo: la reactivación económica en el área de influencia del proyecto.

No obstante, el beneficio social y cultural se basa en el aspecto humano y la importancia histórica del lugar, no solo para una región o país, sino también para el resto del planeta como legado de nuestra evolución como seres vivientes del universo entero.

Es allí, donde se pierde el cálculo del posible “valor intangible” que se debe asignar al lugar como patrimonio de la humanidad porque sería infinita la cantidad de “ceros” a la derecha, al tratar de buscar un valor monetario para un beneficio de esta naturaleza.

En conclusión, es más cómodo para algunos “expertos” estimar beneficios tangibles que puedan obtener con egoísmo durante su vida, que reconocer valores intangibles que permanecerán compartidos para siempre.

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Jueves 28 de mayo de 2026
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