Ciudad de Panamá
Una de las posiciones más privilegiadas que tiene nuestro país es la cintura geográfica que divide el hemisferio norte con el hemisferio sur. Esto proyecta una mejor imagen de Panamá al servicio del comercio marítimo y la industria internacional. Su verdadero legado se inmortaliza dentro de los libros de historia, destacando en sus gloriosas páginas el gran aporte del primer colonizador español al momento que descubría el Mar del Sur, cuyo punto hemisférico sirvió de base estratégica para la construcción de una vía marítima que uniera los dos océanos y la primera construcción del sistema ferrocarrilero en América Latina en 1855. Desde ese momento se preparaba un trayectoria en la vida de todos los istmeños que daría grandes cambios con el objetivo de unir ambos océanos acortando grandes rutas marítimas que serían de mayor relevancia en el mundo comercial y económico como el estrecho de Magallanes. Pero lo más importante es que desde su fundación hasta nuestros días, el 15 de agosto de 1519, Panamá fue el centro de muchos expedicionistas como también de grandes piratas y corsarios que golpearon duramente la economía. Pero no todo quedaba en esa posición, siglos más tarde, los sagrados libros de la historia nacional republicana hacen alocución al momento más grande que transformaría nuestra vida republicana, la inauguración del Canal de Panamá, el 15 de agosto de 1914.
Hoy al cumplir 100 años de servicio al mundo marítimo mundial, la posición de Panamá ha mejorado notablemente hasta llegar a ser uno de los países con mayor preferencia proyectando las diversas transformaciones sociales, culturales y económica, y demostrando que somos un crisol de razas.
Es verdad que no ha sido fácil, 495 años de una laureada historia han plasmado en sus páginas el mayor esfuerzo que muchas generaciones contribuyeron para ver logrados esos grandes esfuerzos que en ocasiones costaron un poco de sangre y sacrificio en nuestro territorio soberano. Panamá es una tierra bendecida por nuestro Padre Celestial, y hay que visualizar los cambios que ha tenido, una gran terminal de buses, diversos centros comerciales, modernización en los aeropuertos, transformación en el sistema de transporte con el metro de Panamá, la aplicación de la ruta del Canal de Panamá. Son tantas obras que se han dado en este milenio, pero lo fundamental es que se han vistos grandes esfuerzos y verdaderos cambios. Panamá es un país que está logrando su mayor esfuerzo. No debemos olvidar las cosas antes de 1989, pero no se debe vivir del pasado, hay que visualizar el futuro, pensar que podemos transformar esta nación en una de primer mundo. ¿Cómo se hará?, no poniendo condiciones, sino que cada panameño piense que podemos dar más de lo que podemos ser.