default

Ciudadanos indefensos


Quién podrá, o querrá defendernos? pregunta que millones de seres humanos empobrecidos, burlados, discriminados e impotentes, se hacen cada día en el mundo, impotentes y defraudados. Gobiernos y gobernantes llegan al poder, aprovechan cuanto pueden y luego se van orondos. Jamás, son investigados ni sancionados.

Los ciudadanos viven contra la pared. Inseguridad, desempleo, represión, salarios de hambre produciendo plusvalía; sin adecuados servicios de educación y salud y, además, pagando las deudas de quienes eligen, reeligen (masoquistas?) o nombran para que hagan lo que les da la gana y no lo que deberían hacer.

Suponemos que para ejercer cargos se debe contar con la formación o experiencia necesarias para ejercer, con eficiencia, transparencia y honestidad, llegando y aplicando soluciones que ya deberían haberse programado.

Hay un hecho que sobresale en la especie de hecatombe panameña: la CSS. Nuestro Presidente fue su Director General, debe conocerla bien. El Director actual, Sáez-Ll. estudió la institución antes de aceptar el cargo.

El pueblo panameño que votó y no votó por el Presidente Martinelli, los asegurados cotizantes, que temen por su jubilación y los jubilados, que estoicamente sobreviven con los aumentos del costo de vida sin que se les ajuste, cada año, sus pensiones de hambre, como si les aumentan a los gremios que trabajan en la CSS, esperan que su Presidente haga lo necesario para liberar a la CSS de la carga que NO les corresponde llevar con los “Beneficiarios”. Esta carga le corresponde al MINSA (gobierno).

Los millones que le cuestan a los asegurados –CSS– los “Beneficiarios” en su atención, medicamentos, salarios de médicos, enfermeras y demás personal, son la causa del descalabro, las privaciones y la falta de atención oportuna a los asegurados. No hay que castigar más a la población asegurada con aumento de cuotas ni edad de jubilación. No hay que nombrar 5 mil enfermeras más ni ningún otro personal en la CSS. Esto va a llevar a la CSS al colapso, sería un caos. El Estado (gobierno) debe asumir su responsabilidad de salud con el pueblo (Beneficiarios).

Señor Presidente, salve usted la CSS!, se inmortalizará con ello. Quítele el lastre de los “Beneficiarios”, ordene el pago de la deuda gubernamental a la CSS y colabore en que sus fondos rindan los intereses correctos.