“Civilista visto, civilista muerto”
Es preocupante, respetando la libertad de expresión, la cual asumo conlleva evaluaciones editoriales, que los medios de comunicación sigan prestándole atención a comentarios de políticos, en oposición, que pudiesen carecer de la autoridad moral para criticar, anti valorativamente, sin recordar sus propias acciones e indicarle, al Presidente de la República, como frasear sus comentarios. La persona, posiblemente, asociada al título del escrito, aparentemente, no recuerda al general presidiario y algunos de sus, especiales, vínculos.
Tales publicaciones sólo parecen aportar indicaciones de rencores y temores relacionados al potencial éxito del Cambio y que, dentro del mismo, se desee disminuir la flagrante impunidad. Incluyo aquellas publicaciones que pretenden adosarles categoría de víctima a funcionarios separados de sus cargos. Sin duda, algunos aprecian la astucia del empeño combativo razonable; sin embargo, la inocencia o culpabilidad no se debe administrar fuera de los tribunales.
La ciudadanía no desea contemplar una labor organizada por partidos políticos opuestos al gobierno sin propósito alguno de proteger el bien común de nuestra sociedad, sólo, egoístamente, el de sus partidos; con acciones recargadas, estratégicamente de irrespetos, amenazas vedadas, insultos, falsedades, etc. Naturalmente, consideremos también a organizaciones que indirectamente, aprovechan para fortalecer sus propios fines, cuya participación aparenta proyectar, angustiosamente, su verdadero ánimo antidemocrático.
Reflexionemos también sobre algunos gremios y dirigentes sindicales, vinculados a uno de los dos partidos de oposición, sin olvidar al verdecito. ¿Gran patriota el tipo? Los dos partidos de oposición, cuentan con adherentes admirados y respetados, quienes podrían elaborar un programa, apropiado, de oposición correcta; éstos al parecer, conspicuamente, guardan silencio. ¿Será lealtad partidista? Si lo es, enorme error. En sus manos estará el futuro político de ambos.
Una verdadera acción democrática de oposición, cuenta con tonalidades de profesionalismo, respetuoso de la institucionalidad y gobernabilidad. Tratando de ganarse, sin demagogia, a potenciales votantes en un próximo periodo electoral. Felicito al Canciller de la República, por llamarle la atención al alcalde capitalino por contrataciones directas en cuantías estrafalarias que sólo despiertan suspicacias. Del general presidiario, preguntémosnos de dónde salen los dineros para pagar, salvo la labor sea “pro bono”, los servicios del equipo de abogados, a lo largo de tantos años. Aprovecho para criticar, sea quien sea, a quienes solicitan la extradición de este individuo a Panamá. Ser causante de tan atroces desgracias, de manera más directa que indirecta, por lo cual deberíamos desterrarlo para siempre, de la patria a la que tanto daño causó. ¿Qué haremos con él? ¿Darle casa por cárcel, o un salón con facilidades? Prisionero de guerra, cuyo único hacer fue correr más que Secretariat, al ganar la última triple corona de la hípica norteamericana. Lamentable comparación con tan majestuoso animal.
