Clase mundial
Ayer se inauguró, en las instalaciones del Centro de Convenciones Atlapa, la principal exposición que aglutina al sector empresarial: la XXX Feria Internacional de Expocomer.
Con la participación de 500 expositores de 32 países de América Latina, Europa y Asia, además de 9 delegaciones de compradores internacionales que arribaron al país para la exposición, la feria refleja el crecimiento y la solidez de la economía panameña.
Panamá se encuentra en una posición privilegiada -por arriba de la media regional- que permite que desde otros lugares del mundo sea vista como un país moderno y sólido, en pleno auge, y con seguridad jurídica para invertir.
Parte del éxito actual se refleja en la feria que organiza la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura. Todos los empresarios miran con asombro a nuestro país.
La coyuntura económica actual debe ser aprovechada para terminar de construir los pilares que nos permitan pasar a jugar en la primera liga mundial, la de los países desarrollados.
Pero ese desafío, que incluye a la clase empresarial reunida en la feria, estará completo con la incorporación de otro elemento que requiere más atención: la reducción de la brecha entre el rico y el pobre. Es decir, la desigualdad.
Hoy tenemos todas las luces del mundo apuntando al istmo, pero no debemos olvidar que hay una deuda interna con los menos favorecidos que debemos saldar.
Por los pasillos de Expocomer han pasado más de 600 mil visitantes y se registraron acuerdos por más de 1800 millones de dólares. Y, con la coyuntura actual, se prevé que esta feria esté entre las más exitosas.
Si al empresariado le va bien, algunas deudas tendrán más oportunidad de ser pagadas.
