Cobre y oro
El [B]Panamá América[/B]ha dado a conocer la puja entablada entre grandes empresas mineras de Canadá interesadas en impulsar mucho más los yacimientos panameños de cobre y oro. De acuerdo con la información publicada, First Quantum, una de las empresas mineras más grandes del mundo, tiene interés en la adquisición de Minera Panamá y Petaquilla Gold.
El interés de First Quantum ensancha el escenario de la explotación minera panameña. Si originalmente Inmet Mining, matriz de Minera Panamá, mostró interés en la compra de Petaquilla Gold, ahora surge un tercer protagonista que aspira a comprar las dos empresas operadoras de yacimientos panameños.
Mientras las empresas deliberan sobre las ventajas y riesgos de las propuestas de compra, simultáneamente destaca la atracción que obtienen en el exterior nuestros yacimientos de cobre y oro. Las compañías mineras canadienses ostentan actualmente el liderazgo de las inversiones en yacimientos mineros en diversos países, estimuladas, sobre todo, por las cotizaciones ascendentes de la onza de oro en el mercado internacional.
Con una legislación realista debidamente actualizada, Panamá puede recuperar la nombradía minera que tuvo en el inicio del periodo colonial. Castilla del Oro fue el nombre que la Corona española nos asignó en el siglo XVI por el oro que se recogía con redes en los ríos del Darién. Investigaciones de historiadores panameños revelan que, a mediados del siglo XVI, en la provincia de Veraguas se levantaron ciudades mineras como La Concepción y Santa Fe, localizadas al norte de la provincia que albergaron trabajadores pioneros en la extracción de oro de la arena de los ríos y de vetas incrustadas en las rocas de las montañas, con métodos rudimentarios que exigieron, en esa lejana época, sacrificios fuera de lo común, a los peones de origen africano e indígenas.
En el transcurso de la República independiente se opacó poco a poco el desarrollo minero, hasta la aprobación del Código de Recursos Minerales, mediante el decreto ley de 22 de agosto de 1968, que fijó normas para concesiones y explotaciones, estableciendo que no se puede otorgar concesiones mineras a gobiernos extranjeros ni a personas jurídicas con participación accionaria de gobiernos o estados extranjeros.
El 3 de abril de 2012, el gobierno de Ricardo Martinelli sancionó la ley que restablece normas importantes del Código de Recursos Minerales y aumentó las regalías mineras del 2% del decreto ley anterior al 5%. El incremento de las regalías que pagan las empresas concesionadas ha alcanzado un avance social impactante al destinar el 1% de las regalías al fortalecimiento financiero del programa de invalidez, vejez y muerte del Seguro Social, y 2% a las comarcas y comunidades colindantes con las concesiones mineras para invertirlas en obras de infraestructura y obras de desarrollo social.
La actualización de los dispositivos orientados a la captación de mayores inversiones en el campo de la minería nacional representa ya el incremento de las regalías en el 100%, canalizando más aportaciones a los programas de invalidez, vejez y muerte de la Caja de Seguro Social y al desarrollo de las comarcas aledañas a los centros mineros.