Código Minero
Los recursos naturales ya sean renovables o no renovables tienen como punto en común que todos provocan o invocan un sentido de progreso, pero eso a criterio de los gobiernos, empresas y asociaciones que involucran el progreso para vender las acciones a través de leyes e inversiones.
Hoy el gobierno aprobó la Ley 277 que establece reformas al Código de Recursos Minerales de la República de Panamá, la cual fue discutida por la Asamblea Nacional.
A raíz de la aprobación de la Ley debemos expresar algunos puntos preocupantes sobre el proceso y contenido de la norma, tal como lo planteó un diputado de Tolé, provincia de Chiriquí, donde imperó el criterio de que esa Ley podría ser declarada inconstitucional por vicios en cuanto al artículo 1 y una posible violación al reglamento interno de la Asamblea.
El contenido del proyecto -a pesar de haber sido mercadeado como una norma “para el ambiente” o para “darle herramientas a la ANAM”- tiene vacíos jurídicos que complican las funciones para el control ambiental de la minería, condicionando las inspecciones que hace la Anam.
También se deroga con esta norma el artículo 165 del mismo Código, que ordena colocar en Gaceta Oficial los nombres y domicilios de los servidores públicos que reciban las solicitudes de concesión y sus correspondientes pagos.
El proyecto ahora permite aspectos prohibidos por la Ley, como que el Estado cree empresas privadas con capital estatal, contrario a lo que ordena la Constitución, o peor que Estados extranjeros alimenten de capital a empresas privadas.
En ambos casos, irrespetando la separación que en estos casos debe existir entre “lo privado” y “lo público”, creando distorsiones entre los agentes económicos y aventajando a estos nuevos empresarios injusta y desmesuradamente sobre otros actores de la sociedad civil.
Ahora que la norma está en Gaceta Oficial, solo nos queda esperar el cumplimiento estricto por parte de los funcionarios hacia las reglas y deberes que deben ejercer los agentes económicos ya sea en la disposición e minerales, canteras o manglares.
