Colegio José Daniel Crespo, cofre de sabiduría y cultura
Hace setenta años (un 23 de mayo de 1942), se inicia la vida institucional del hoy Colegio José Daniel Crespo de Chitré, desde las aulas de la gloriosa Escuela Tomás Herrera. De una matrícula escasa, en la actualidad, cuenta con más de 2 mil estudiantes y una planta pedagógica de unos 150 profesores.
La contribución más valiosa del “cofre de sabiduría y cultura”, ha dicho Dámaso Ulloa, se haya por “los predios del pensamiento renovador y de cultura que han transformado en… la distancia no solo el pujante perfil del viejo rincón de pescadores, sino la amplísima región de Azuero en donde vive lentamente el alma vernácula de la nación panameña”. Porque el Colegio José Daniel Crespo es, para esta región, un puntual de recia raigambre y singular proyección de cultura. De esto nos sentimos orgullosos quienes, por una u otra razón, hemos cruzado el vestíbulo de tan venerable institución.
En el Colegio José Daniel Crespo, cuna de ciudadanos de bien, por iniciativa de docentes, estudiantes, administrativos, directivos, padres de familia y autoridades locales, se organizan un sinnúmero de actividades, que lo hacen merecedor de un puesto cimero en el quehacer educativo del país. “Esto dice mucho ?añadiría Moisés Chong Marín? de una gran agencia de cultura que ha vibrado siempre en los intereses sociales y educativos tanto de la región de Azuero como de la República en general”.
Precisamente, sus mejores credenciales en la vida educativa nacional son su consagrado cuerpo docente, una juventud entusiasta y todo un pueblo que camina a la par de las nuevas exigencias curriculares y las transformaciones que demanda el mundo de hoy.
Es un colegio que ha dado al país cientos, miles de profesionales en las humanidades, las ciencias y la administración, y que merece las mejores condiciones para seguir brindando educación de calidad a una población cada vez mayor y heterogénea.
Al conmemorarse un aniversario más del prestigioso colegio de Chitré, corresponde expresar el reconocimiento de imperecedera y sentida gratitud a los que han dejado una huella indeleble en su devenir y a los que hoy como ayer aportan, con su trabajo diario, sostenido y constante, trabajan para que el JDC se posicione entre los mejores centros escolares del país; un llamado a las autoridades a gestionar proyectos e iniciativas en beneficio de la comunidad educativa (desde donde se operan transformaciones positivas para el país); y un saludo cariñoso a todo el pueblo chitreano que, de seguro, todavía celebra significativa fecha.
Egresado
