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Colegio José Daniel Crespo, un cofre de sabiduría y cultura


Álex Nieto Montilla / Egresado. (opinion@epasa.com ) / -

Todavía recuerdo con nostalgia y admiración cómo la promoción 2006, mi promoción, dirigida por la excepcional profesora Milagros González de Tejada, colocó el hermoso rótulo trabajado en metal, que fue ubicado en el vestíbulo de la escuela. Era 2004, el año en el que comenzábamos nuestros estudios de bachillerato y en el que el colegio conmemoraba su sexagésimo segundo aniversario de fundación. Con esto, la profesora Milagros, a la que todos agradecemos ser nuestra guía, nos mostraba el camino. Con estas palabras, no sé si tomadas de Faulkner: “Sueña y apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr”, nos comprometía a llevar el sello danielista con orgullo al lugar adonde fuéramos.

Después de reflexionar sobre este maravilloso regalo que nos ofrecía la profesora a los que hoy somos profesionales de las humanidades, las ciencias, la administración y las artes, recordé también que, cuando entré al, para mí, portentoso edificio del Colegio José Daniel Crespo (yo procedía de Los Pozos), leí en una revista editada con motivo de los cincuenta años de cuatro pilares de la educación nacional: los colegios Ángel María Herrera de Penonomé, Abel Bravo de Colón, Manuel María Tejada Roca de Las Tablas y el mismo José Daniel Crespo de Chitré en la que encontré su historia, algunas consideraciones sobre el entonces proceso educativo, los aportes del doctor Crespo a través de la Ley Orgánica de Educación, comentarios y reflexiones.

Lotería

Esta, una publicación de la Dirección de Desarrollo Social y Cultural, me remitía a don Dámaso Ulloa, prominente ciudadano, quien se expresaba de esta manera: “La contribución más valiosa del Colegio José Daniel Crespo se halla por los predios del pensamiento renovador y de cultura que han transformado en la distancia no solo el pujante perfil del viejo rincón de pescadores, sino la amplísima región de Azuero en donde vive latente el alma vernácula de la nación panameña”.

Allí también leí: “El Colegio José Daniel Crespo es (y será) una gran agencia de cultura, que ha vibrado siempre en los intereses sociales y educativos tanto de la región de Azuero como de la República en general”, esta vez palabras del profesor Moisés Chong Marín, quien por muchos años trabajara en el colegio.

Yo creo, precisamente, que sus mejores credenciales las constituyen su consagrado cuerpo docente, una juventud entusiasta y todo un pueblo que camina a la par de las nuevas exigencias curriculares y las transformaciones que demanda el mundo de hoy en la vida educativa nacional, insistí en una que otra oportunidad, y lo repito ahora. Hoy, el Colegio José Daniel Crespo de Chitré cumple 71 años de sueños, triunfos y avatares. Una institución sólida, reconocida dentro y fuera del país, administrada por manos danielistas (aquí debo mencionar el reciente nombramiento del magíster Jesse E. Díez G. como director encargado), con dos jornadas por la numerosa matrícula y un cuerpo de docentes comprometidos con el futuro egresado.

Sí, porque el Colegio José Daniel Crespo ha dado al país cientos, miles de profesionales, por lo que merece, sin duda, las mejores condiciones para brindar educación de calidad a una población cada vez mayor y heterogénea. Al conmemorarse un aniversario más del prestigioso colegio de Chitré, desde donde se operan transformaciones positivas para el país, deseo hacer un llamado a las generaciones que nos precedieron, a la nuestra, a las siguientes y a las que aspiran a comprometerse con la institución para levantarla, para hacerla producir, para resaltarla, para consolidarla. Es momento de hacer de la casa de José Daniel Crespo un lugar de estudio, trabajo, disciplina y honor; es momento de mostrarle la cara al mundo; es momento de hacer.

Nunca podré olvidar nuestro trabajo como promoción en los días idos ni los encuentros de pasillo. Las verbenas escolares. Las mañanitas sanjuaneras. Las fiestas de fundación del distrito. Los desórdenes y las fiestas, pero también las reflexiones y las tareas. Nunca, que dejamos un legado, que resultó ser nuestro estandarte. A los profesores, a los amigos, a los compañeros, a los padres “buenagente”. Ahora, solo con tu mayor esfuerzo podrás hacer del “cofre de sabiduría y cultura” un gran movimiento, un gran ideal, la afirmación de tus más altas aspiraciones.

Que hoy como ayer tengan mucho que dar para que, como yo, recuerden la gran oportunidad de que gozan para hacer grande al colegio, para hacer grande a Panamá. Recuerden, finalmente, que tienen, todos, una gran responsabilidad. Mientras nos “inspire su azul despejado”, estará con nosotros la señal.

Adelante sin fin, compañeros…

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Viernes 14 de agosto de 2026