Colombia y Venezuela
No hay duda de que Hugo Chávez es, entre otras cosas, un hombre impredecible. Además de ser muy vanidoso y narcisista, es también astuto, inteligente y sabe donde va y como lograr lo que persigue. Comenzó en su país logrando una polarización en toda la población. Eso lo hizo con su dialéctica agresiva y el propósito muy claro de crear una profunda división de clases que le facilitara la imposición de su política comunista.
Ha tratado de llevar, con poco éxito, a otros países sus políticas. Les ha ofrecido muchas cosas a ciertos gobiernos muchos de los cuales no han aceptado sus dádivas. Se dedica ahora a seguir dándole recursos, aunque limitados, a grupos izquierdistas para que puedan crear en sus países lo que él ha pretendido hacer en Venezuela: un país comunista.
Hoy día su nación carece de casi todo: el desempleo llega a dos dígitos. El costo de la canasta básica es altísimo, la criminalidad cada día aumenta más y la inflación llega a límites astronómicos.
El último de sus fracasos fue con Colombia. Trató de crear una división entre Santos y el Presidente Uribe y ante su fracaso continuó en forma descarada brindándole su apoyo a las fuerzas de las FARC. Frente a la seguridad de que una confrontación militar con Colombia lo llevaría a una aplastante derrota buscó, en Santa Marta, echar marcha atrás y restablecer las relaciones diplomáticas entre los dos países, que el abruptamente había roto. En dicha reunión ambos Mandatarios improvisaron, pero uno, pienso yo, Santos, fue muy conciso, claro y llegando al punto que esperaban todos los pueblos de América escuchar: la reanudación de la relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela.
Santos destacó en su discurso la necesidad de mejorar la condición económica del país en especial de las clases más pobres y buscar entendimiento con todas las fuerzas políticas para crear una Colombia más próspera.
Por otro lado Chávez, como ya es su costumbre, divagó sobre distintos temas con incoherencia y atacó con su retórica agresiva habitual a quien en ese momento le viene en ganas.
Ambos Presidentes, tanto Chávez como Santos, hablaron de paz y la necesidad de tener buenas relaciones. Sin embargo muchos analistas piensan que esto es pura retórica “porque del dicho al hecho, hay un gran trecho” y serán las próximas acciones del gobierno venezolano, en especial del dictador de su país, las que demostrarán si realmente se busca la paz y no la confrontación que el continente desaprueba; hay que recordar su respaldo y admiración que le ha profesado a través de los años a las FARC.
