Colón y el mito de la apertura externa
Uno de los principales dogmas de los teóricos de la visión neoliberal es la idea de que la simple apertura al exterior de una determinada localidad, región o país asegura, de manera prácticamente automática, su desarrollo y la puesta en marcha de la solución de sus problemas sociales. Se trata, sin embargo, de un mito que resulta claro si se observa cuidadosamente la situación de la provincia de Colón.
En efecto, si observamos la forma de inserción de la economía de la provincia de Colón encontramos que la misma tiene lo que, probablemente, es la mejor inserción al mercado mundial de todo el país. Concretamente en esta provincia se encuentra lo siguiente: la mitad de la actividad del Canal de Panamá; la totalidad de la actividad de reexportación de la Zona Libre de Colón; una actividad portuaria que hace del puerto de Colón el segundo más importante de América Latina y el Caribe; un nivel de actividad bancaria que solo es superada por la existente en la provincia de Panamá. Sin embargo, a la provincia de Colón no le va bien ni económica ni socialmente.
Al enfocarnos en el aspecto estrictamente económico, esta última afirmación empieza a quedar clara. Entre el año 1997 y el 2014 la tasa promedio simple del producto interno bruto de la provincia de Colón fue de 4.9%, tasa significativamente menor a la observada para el conjunto del país, la cual alcanzó a 7.0%. Este crecimiento, fue, además, bastante fluctuante, de manera que la llamada desviación estándar de esta tasa en Colón fue 50.0% superior a la observada para todo el país.
Poniendo el énfasis en el mercado laboral rápidamente se encuentra el drama de la provincia de Colón. En esta, siguiendo las estadísticas oficiales, el nivel de desempleo alcanzó en agosto de 2016 al 10.4% de la población económicamente activa, cifra que casi duplica a la registrada para la provincia de Panamá (5.4%). Así mismo el nivel relativo de subocupación en Colón es 55.6% superior al observado en Panamá. Más aún, si seguimos con la comparación entre estas dos provincias, Colón muestra un altísimo nivel de empleo informal que afecta al 54.1% de los trabajadores ocupados, mientras que este indicador llega en Panamá a solo a 34.1%
En el plano de otros indicadores sociales, la situación de la provincia de Colón también contrasta con la de la provincia de Panamá. Es así, que de acuerdo con datos oficiales recientemente publicados, el porcentaje de pobres multidimensionales en la primera de estas provincias, prácticamente duplica al correspondiente al de la segunda. Así mismo se puede señalar que el nivel de cobertura de seguridad social de la población en Colón (78.9%) es inferior al observado en Panamá (81.1%).
Se puede concluir que la situación de la provincia de Colón no solo desmiente el mito del simple desarrollo por apertura al exterior. También permite señalar que esta situación no puede ser solucionada, tal como pretende el actual gobierno, con más apertura. Hace falta una política activa que asegure el verdadero desarrollo de Colón y elimine su sufrida condición de colonialismo interno.
Economista