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Combate puntual o combate sistemático contra la corrupción

Por: Redacción 25/07/2017

 

En la actualidad hay sonados casos de corrupción de las administraciones anteriores. Estos casos, que en gran medida han sido fruto de las averiguaciones periodísticas, ahora están en manos de la Administración de Justicia. Pero, ¿realmente se está combatiendo la corrupción? Para entender este fenómeno, el autor Boaventura de Sousa Santos nos explica que en la lucha contra la corrupción hay que diferenciar entre el combate puntual (limitado) y el combate sistemático (amplio).

El combate puntual tiende a ser selectivo y por ende injusto (ya que no todos los que se aprovecharon del Estado van a recibir el mismo trato). Este tipo de combate ataca algunos casos de corrupción, escogidos porque su investigación es particularmente fácil (1). No es lo mismo descubrir actos de corrupción a través de una investigación iniciada por el Ministerio Público, que iniciar una investigación porque los medios de comunicación han descubierto pruebas, y por ende, han hecho media investigación.

También, dice Boaventura, el combate puntual se da porque contra ellos hay una opinión pública fuerte (2). De no investigar estos hechos, la presión pasaría a ser contra la propia Administración de Justicia. La sociedad panameña dejaría de preguntarse si se dio o no el hecho delictivo, y pasaría a preguntarse si la propia justicia es la corrupta.

Y finalmente, el combate puntual contra la corrupción ocurre porque su represión tiene bajos costes políticos (3). La justicia panameña siempre ha perseguido hechos puntuales que han ocurrido durante el gobierno anterior, pero nunca no del gobierno del momento. Por ejemplo, los medios de comunicación han denunciado posibles casos de corrupción contra el gobierno de turno, pero estos no son investigados.

Un aspecto que Boaventura de Sousa Santos no logra describir en sus investigaciones es un fenómeno que se da en la justicia panameña. Cuando en otros países se hace un combate puntual y limitado contra actos de corrupción, estos terminan en sentencias condenatorias. En Panamá no ocurre así. Por lo general son beneficiados con medidas cautelares distintas a la detención preventiva, y luego, estos procesos pasan a dormir un sueño eterno, lo que nos deja con la duda de si es un problema de la capacidad investigativa del Ministerio Público o es que no se quiere investigar.

Por su parte, el combate sistemático contra la corrupción busca la eliminación de las impunidades. Esto se logra formando profesionales idóneos y capacitados; mediante la mejora de la organización judicial y de los estamentos de investigación; a través de la implementación de una nueva cultura jurídica; y reduciendo los vínculos entre los partidos políticos y los jueces y magistrados.

Luego de hacer este análisis, se puede advertir que la Justicia panameña es selectiva y limitada. Esto hace que sea injusta, ya que justicia, según el romano Ulpiano, es darle a cada quien lo que le corresponde. Investigar solo algunos casos de corrupción es una ofensa para la sociedad y una burla para aquellos que sí han tenido que enfrentar a la justicia penal por distintos motivos. La única solución es que el Órgano Judicial entienda que debe ser independiente para ejercer su rol liberador y así, empezar una lucha sistemática en contra de la corrupción que tanto afecta a Panamá.

Profesor de Derecho penal y criminología. Universidad de Panamá.

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Miércoles 15 de julio de 2026