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Combatir la corrupción con educación

Por: Redacción 11/12/2014

Nuestro país se ha ido acostumbrando a un sistema perverso en el cual conviven 2 subculturas emparentadas pero diferentes: el juegavivo y la corrupción. Para la mayoría de los panameños, esos que en gran medida deciden abandonar el sistema educativo antes de llegar a la universidad, el juegavivo es un estilo de vida que, de no practicarlo, te hace una persona inferior con respecto a tus pares. En cambio, para los mismos, la corrupción es asquerosa, y es practicada por esos políticos y ricos que, a pesar de estar estudiados, roban al Estado de manera inmisericorde.

Todo lo contrario es con la corrupción. En nuestro país, las clases media hacia arriba se preocupan por discutir y despotricar contra los posibles corruptos. Pero la verdad es que es en este estrato donde el juegavivo se afianza. Todo un sistema donde hacer fila es para otros, donde los trámites burocráticos son para la plebe, donde todo se puede resolver con un “contacto”, hacen que el juegavivo sea la base de todo un sistema corrupto.

Puede sonar complicado lo que planteo, pero es verdad. Y les muestro lo básico. Si usted va al Parque de la Independencia en el Casco Antiguo y se va a estacionar, lo más seguro es que aparecerá un sujeto con un chaleco reflector y le dirá que son 5 dólares por “cuidarle” el carro mientras usted está lejos de él. La mayor parte de nosotros no hace otra cosa que acceder a la petición de esta “autoridad de facto”. Los menos dicen que no, con la muy posible consecuencia de que al regresar pueda comprobar las represalias del o los sujetos en su propiedad.

Este “impuesto” forzado es la forma básica de corrupción en nuestro país. Un grupo de personas decidió, ante la pasividad, ineptitud o simplemente desidia de las autoridades, tomar espacios públicos como propios y cobrar por el uso de terceros. Si los de arriba roban, por qué yo no voy a pedir lo mío, te dicen sin ningún problema.

La empresa privada en nuestro país juega un papel importante en qué tan corruptos nos ven desde afuera. Y sobre todo, qué tantas posibilidades ven los políticos corruptos en hacer negocios con ellos una vez adquieren algo de poder.

Personalmente me he visto en la penosa situación en el pasado, trabajando para el ámbito privado, que otro asume que todos somos iguales en materia de corrupción. Una vez me tocó lidiar con un ejecutivo de una empresa que mientras me hablaba, me parecía verlo con un parche en el ojo, una pata de palo y un loro en la solapa. Esto pasa todos los días, me cuentan.

EN NUESTRO PAÍS, LAS CLASES MEDIA HACIA ARRIBA SE PREOCUPAN POR DISCUTIR Y DESPOTRICAR CONTRA LOS POSIBLES CORRUPTOS. PERO LA VERDAD ES QUE ES EN ESTE ESTRATO DONDE EL JUEGAVIVO SE AFIANZA. TODO UN SISTEMA DONDE HACER FILA ES PARA OTROS, DONDE LOS TRÁMITES BUROCRÁTICOS SON PARA LA PLEBE, DONDE TODO SE PUEDE RESOLVER CON UN “CONTACTO”, HACEN QUE EL JUEGAVIVO SEA LA BASE DE TODO UN SISTEMA CORRUPTO.

El papel de la ecuación en este sistema corrupto es crucial. Panamá es el segundo país de Latinoamérica en deserción escolar según un reciente informe de Unesco. Esto significa que nuestros connacionales llegan a la conclusión de que les es más rentable salir a trabajar en país con casi pleno empleo, que “perder el tiempo” en un colegio donde no tienen ningún ingreso económico.

Lo he señalado antes: mire los noticieros locales y vea cómo responden a cualquier pregunta los ciudadanos indagados por los reporteros sobre cualquier situación. Notará que el nivel de dominio del idioma español de la mayoría de los consultados es mínimo. Casi ninguno tiene idea alguna de cualquier problema básico del país que no le afecte directamente. Verá cómo hay una despreocupación total por el futuro. Y sus respuestas serán, generalmente, descabelladas y sin ninguna base.

Entonces, me gustaría saber cómo pretendemos que los panameños entendamos el peligro que corremos si no detenemos desde ya este sistema corrupto de dos cabezas. Nuestro sistema educativo ya es extremadamente deficiente y, para colmo, la mayoría no lo termina. Aquí es donde debe comenzar el combate a la corrupción en nuestro país.

Para resolver un problema hay que entender el fenómeno que lo rodea y genera. Entonces, entendamos que sin una educación formal, no podremos tener la capacidad de entender la razón por la cual la corrupción mata.

Puede parecer muy esperanzador leer sobre grandes investigaciones, acusaciones, denuncias y hasta detenciones. Pero mientras no entendamos que hay que comenzar a afrontar el problema de raíz, todo será show para el momento. Nos divertiremos y luego olvidaremos lo sucedido. Y así repetiremos los errores una y otra vez. ¿Será que esta vez despertamos de una vez por todas y exigimos a nuestros políticos un plan educativo integral para combatir la corrupción como debe ser?

 

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Jueves 6 de agosto de 2026